Elisabeth Porrero

Elisabeth Porrero


Las razones del creador

17/04/2024

Escribo este artículo el 15 de abril, Día Internacional del Arte. Ha sido el día elegido para que se haya instalado la escultura Iris del gran artista Jaume Plensa en el Distrito Telefónica, con motivo del próximo aniversario de esta legendaria compañía telefónica.
La impresionante obra, de seis metros de altura, representa la cabeza de una mujer formada por letras y símbolos expresados en ocho alfabetos diferentes. De color blanco y construida en acero inoxidable no está cerrada porque Jaume ha querido expresar que el futuro está siempre por labrarse y es inmenso.
Ha explicado el autor que ha elegido su nombre en honor a la mensajera de los dioses griegos y ha querido que se sitúe en un lago porque, para él, el agua es un elemento de comunicación entre los seres humanos puesto que no cree que los océanos nos separen sino todo lo contrario. Asimismo, ha confesado que le encanta que sus creaciones formen parte de los espacios públicos, porque es un gran enamorado de ellos.
Soy una gran admiradora de su obra y me ha encantado leer y escuchar el significado de esta escultura y el lugar elegido para que cualquier viandante pueda disfrutar de ella.
Me parece fascinante poder conocer, por parte de las personas que crean, lo que pretenden transmitir con sus obras. También es mágico, y esa es parte de la grandeza del arte, que el espectador saque sus conclusiones a la hora de disfrutar de la manifestación artística que sea, por supuesto. 
Personalmente, me encanta asistir a visitas guiadas de exposiciones con las personas que han pintado los cuadros o realizado las producciones que se exponen, porque, de su mano, el viaje a esa forma de expresión me resulta más completo.
Esta comunicación con el artista, en este caso con los escritores, se produce en la feria del libro. En nuestra ciudad tendrá lugar desde el 19 hasta el 23 de abril en nuestra plaza Mayor y en ella estaremos muchos escritores relacionados con la provincia o de fuera de ella para atender a quien quiera interesarse por nuestras obras, poder hablar personalmente y dedicar los libros.
Un libro firmado, en mi opinión, atesora un valor incalculable por guardar la firma y las palabras, a mano, de quien lo ha escrito.
Guardo con muchísimo cariño libros firmados de personas que ya no se encuentran en esta dimensión como la gran Almudena Grandes o mi admiradísimo Javier Marías.
El otro día escuchaba, además, al cirujano y coach emocional Mario Alonso Puig decir que leer en papel es una de las actividades que más ayuda a centrarse en el momento presente, evitando que la mente se evada a otros momentos en los que no corresponde estar pensando.
Estos días de casetas y pródigos en presentaciones de libros son una gran oportunidad para seguir cultivando esa maravillosa afición que es leer en papel o empezar a aficionarse a ella si no se ha trabajado mucho antes.
Feliz feria del libro.