Manuel López Camarena

El Yelmo de Mambrino

Manuel López Camarena


¿Así se construye una democracia?

14/03/2024

A la vista de lo visto en estos últimos tiempos, -en verdad desde que Pedro Sánchez empezó a cosechar triunfos electorales intra y out PSOE y elecciones generales- la frágil democracia española que sólo unos años habían empezado a construir unos cuentos, empezó a tambalearse. De los estilos impuestos por los Suárez, Fraga, Felipe, Guerra, Herrero… incluso Blas Piñar, se iniciaba un trasvase general, grado de ser, sentir y actuar en demócrata, según, insisto, el sentimiento de cada uno, la educación, ¡sí!, la educación que cada cual podía aportar, las ganas de triunfar y destacar sin necesidad de atropellar al vecino de escaño, etc., etc., etc. Hasta ese momento, incluso en los tiempos más duros del actuar político de personajes de la transición, como Alfonso Guerra, en el ambiente español, indecentes separatismos aparte, flotaba un deseo general, cada uno en sus sedes, con sus siglas y con sus emblemas, de ganar la paz de una puñetera y definitiva vez, que facilitó el tránsito mental de lo que hubo a lo que debía haber. Había que pacificar el ambiente general, que era, sin la menor duda, lo único por lo que merecía la pena estar en la pelea política. De la otra pelea, la de las bombas y los tiros en la nuca, no sólo había que perseguirla, sino que había que eliminar, sin olvidar, hasta su recuerdo, de modo y manera que no prostituyese a las generaciones que estaban por llegar.
Pero como la COVID en su día y la gripe casi todos los días invernales, en el panorama político español aterrizaron dos políticos que nos han ido peor que lo dicho, la pandemia en sus peores momentos. Me refiero a José Luis Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez. Ambos arribaron a los primeros puestos del panorama político español tras numerosas peripecias en su partido, especialmente Pedrolo, lo que motivó una crisis monumental, de la que ya veremos cómo sale el PSOE, cuando salga. Superada la etapa Zapatero, en cuyo haber sólo apunto la acertadísima creación de la UME, que está sirviendo a España, separatistas incluidos, de manera ejemplar e impagable; en su debe, la reactivación del odio entre españoles, con la promulgación de la llamada Ley de la Memoria Histórica. Menos mal que el pueblo, o sea, nosotros, hemos aprendido más desde fuera del hemiciclo que ellos, ¡tropa indecente! Digo que, superada la etapa Zapatero, llegó al PSOE un intrigante, un soberbio…, y lo peor, un auténtico destroyer, capaz de mentir, intrigar, pactar, traicionar a quien se le ponga por delante. Y este espécimen, capaz de todo lo apuntado y más, es el que, por y para sus exclusivos intereses, ha llevado al hemiciclo al borde del infarto o de la pelea más barriobajera que pueda uno imaginarse hoy. Y es que, tal y como están las cosas, el mensaje y la enseñanza, que los ciudadanos recibimos hoy de nuestros mayores, no puede ser más reprobable y hasta despreciable. Dios quiera que la cosa no se tuerza más de lo que está. Una realidad muelle no nos serviría de nada.