Roberto Mendès

Roberto Mendès


Más música sinfónica, por favor, y no solo en Año Nuevo

08/01/2024

El pasado día 4 de enero tuve el privilegio de asistir en el teatro municipal Quijano de Ciudad Real al concierto de Año Nuevo que ofreció la Orquesta CLM Sinfónica. Fue un privilegio el formar parte del público que llenó el Quijano y que participó y disfrutó de este concierto y fue también un privilegio ver cómo los músicos castellano-manchegos defendieron, con una notable, didáctica y cálida interpretación, la música de Chaikovski, de Smetana o de Strauss, por lo que merecen el mayor de los aplausos, así como nuestro reconocimiento y nuestra gratitud por poder contar con su trabajo y su buen hacer musical.

También ocurrió un incidente que hay que mencionar y es que una gotera, sin duda inoportuna, decidió ocupar una parte destacada del escenario y, desgraciadamente, empañó con sus humedades un concierto que fue espléndido, aunque hay que decir que el público tampoco se dejó influir demasiado por lo que fue la inesperada e indeseable protagonista de la noche: la lluvia.

Pero creo que, con ser algo lamentable, no fue lo más relevante, puesto que quiero suponer que los responsables del teatro ya estarán trabajando para subsanar este grave problema. Lo más relevante fue lo que ocurrió en el patio de butacas. En primer lugar hay que destacar que la nutrida asistencia de público nos hace pensar que sería muy bien recibida una mayor presencia de la música sinfónica en el Quijano y que, mientras esperamos que los responsables culturales autonómicos cubran el hueco que supone ser la única comunidad autónoma pluriprovincial sin orquesta sinfónica de titularidad pública, es necesario alentar, aplaudir y apoyar las iniciativas que permiten que las orquestas castellano-manchegas demuestren sus capacidades.

Creo también que este concierto demuestra que sería muy bien recibida una programación sinfónica más ambiciosa en el teatro Quijano y me atrevo a sugerir que supondría un gran paso adelante el que este teatro contara con una pequeña temporada estable que permitiera programar, de una manera regular, a las orquestas castellano-manchegas y, al mismo tiempo, consiguiera habituar al público, mediante la venta de abonos para dicha temporada, a la asistencia a los conciertos que se ofrecieran.

Una temporada estable de música sinfónica permitiría también desarrollar actividades didácticas y divulgativas de una manera regular y sería un lugar de encuentro para los que disfrutamos de la música orquestal. No se trata de programar una gran temporada, con muchos conciertos, pero si de asegurar una continuidad que permita a las orquestas castellano-manchegas ir desarrollando un repertorio acorde a los intereses del público.

A los responsables culturales municipales es necesario, en primer lugar, felicitarles; en segundo lugar pedirles que subsanen inmediatamente los problemas de la cubierta del teatro y también es necesario animarles a que continúen con la programación de música sinfónica puesto que la asistencia y el entusiasmo del público demuestran claramente lo relevante de la misma, el acierto de lo programado y el interés que ofrece para todos disfrutar de un concierto como este pasado concierto de Año Nuevo.