LA PLUMA CONTRA LA ESPADA

José Manuel Patón


Hada Colau eclosiona

17/06/2020

Ha habido muchos gilipollas en el mundo que han eclosionado, como Monseñor Setién, ese obispo a quienes sus más allegados llamaban Monse, y que defendió a la ETA durante algún tiempo. No sabemos si fue chantajeado por algunos de sus alumnos jovencitos u otra cosa. No me quiero poner muy duro con esto, pero acabada la pandemia, me ha venido la musa malvada a ilustrarme. Resulta que una señora, de aspecto de capitán de la armada inglesa, y de ojos al aire como las cigalas, se ha erigido en Alcaldesa de una gran ciudad catalana, y desde allí escupe cada 5 minutos bilis y pis. La peculiar alcaldesa es producto de la apuesta entre los nacionalistas y los que no, y el insigne francés ex primer ministro de Francia, que iba en la lista de CIUDADANOS, prefirió votarla a ella a que saliera un alcalde nacionalista. El caso es que pensándolo bien no sé si acertó o fue una venganza personal contra España por la guerra de la independencia. Los nacionalistas serán lo que sean, pero tontos no son. No podemos decir lo mismo de la ínclita alcaldesa, de la que se ha publicado que habiendo ocupado unos okupas un edificio en Barcelona, pretende que los dueños hagan una reforma para que los desdichados homeless puedan vivir con la dignidad de los huéspedes de hotel. La verdad que España, con ese gran pueblo que es capaz de hacer las paces con los romanos, y rumiar durante 800 años echar de aquí a los musulmanes, que de un rebote la lió en el 2 de mayo contra un ejército muy superior, y no paró hasta que volvieron a besar tierra francesa, ha sufrido en sus carnes dirigentes harapientos casi durante la eternidad. Nuestro pueblo es capaz de conquistar el mundo, de tener los mejores deportistas de la eternidad, de aguantar a D. Simón con veneración, de tragarse los cuentos de Illa como si fueran El Quijote, pero sus líderes dejan mucho que desear. Los franceses tuvieron a Napoleón y a Robespierre, los ingleses a Cromwell y a Churchill, los americanos a Washington y Jefferson, etc., todos los grandes países del mundo han tenido líderes dignos de elogio porque han dado un giro a su nación. Aquí, el único que le dio un giro a su nación, pero hacia atrás, fue el felón Fernando VII, que después de muchos sacrificios en las Cortes de Cádiz para editar una Constitución ejemplar, La Pepa, se la cepilló porque le salió de los mismísimos. El caso es que no hemos tenido suerte, y menos en Cataluña, o en el País Vasco. En la primera, desde Maciá y Companys, la cosa terminó con el embullador Puigdemont. La segunda fue con el ridículo del RH negativo, mal llamado Sabino Arana, que terminó en la ETA. La “Hada” terminará en un cuento de Peter Pan. Todos estos se aprovechan de los incultos y de los débiles, y pretenden ser Robin Hood, pero no son más que basura política nacida de una ecuación aritmética. Y si no, que se lo digan a Zapatero o a … ¿Estaba Vd. pensando en alguien?