LA PLUMA CONTRA LA ESPADA

José Manuel Patón


Los dos PSOEs

21/10/2020

Siempre ha habido dos PSOEs, uno radical y revolucionario, como el de Largo Caballero y otro que quería llegar al mismo destino pero por las buenas como el de Julián Besteiro. El PSOE colaboró con la dictadura de Primo de Rivera, y al final terminó en tres vertientes, de las cuales sobresalieron dos, la revolucionaria, que convirtió a la República en un intento de revolución del proletariado como la rusa, encarnada por Largo Caballero, al que decían el Lenin español. Éste se trajo a Madrid a cientos de asesores estalinistas de Rusia como Serguei Mijailovich Bistrov, Mijaíl Koltsov, Iliá Stárinov, Dmitri Pávlov y otros muchos que eran ‘consejeros’ del gobierno de la república. No me refiero a los combatientes, que también hubo cientos, como también lucharon en el otro bando alemanes e italianos, me refiero a los consejeros del gobierno antes de la guerra, en el periodo ese que hubo entre la revolución de Asturias y la guerra civil. Esta facción fue la que inventó ‘las checas’, y dirigió a Largo Caballero hacia la revolución. Que no nos vendan ahora que unos cuantos generales se rebelaron contra la república, porque de república no quedaba nada, solo checas, rivalidades intestinas en el propio PSOE, confrontaciones con los anarquistas, ocupación de las fábricas y de las tierras, y tiros y muertos entre los que se llamaban a sí mismos  republicanos, pero que eran revolucionarios, armando a ignorantes con fusiles y prometiendo un futuro que nunca existió como paso en la Unión Soviética. Hasta tal punto llegó el asunto, que León Blum, presidente de la república francesa, y también del frente popular francés, nada revolucionario, en vez de apoyar al frente popular español le cerró las puertas al ver correr la sangre. La otra facción, que siempre estuvo unida en cuerda floja, fue la de Besteiro, que aunque socialista hasta la médula se oponía a los excesos de la república ‘popular’. Por eso fue media España contra la otra media, no solo contra unos militares.
Al final Besteiro se reveló contra el propio partido socialista y junto con el Coronel Casado intentó acabar con la contienda. Un golpe de Estado dentro de un golpe de Estado. Es decir, Besteiro, que lo sepamos todos, se reveló contra los Comunistas infiltrados en el Partido Socialista. Ahí está la historia que confirmará lo que digo. Felipe González en Suresnes triunfó porque se puso del lado de los no radicales y en contra del comunismo. Fue el que eliminó el marxismo, de la teología socialista, pactó con lo que quedaba de un franquismo agonizante, y entregó el poder luego a Aznar, sin que el país tuviera que ser intervenido quirúrgicamente. Los recuerdos amargos se habían desvanecido en los dos bandos, los asesinatos de ambos fueron relegados al olvido y una nueva España renació entre una Europa que nos apoyó incondicionalmente. Los que conocemos la historia no entendemos el nuevo enfrentamiento.