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José Luis Loarce

Con Permiso

José Luis Loarce


Estrellas Michelín rurales

21/12/2021

Pues existimos. Ya, hasta para la célebre Guía Michelín existen nuestros fogones. Y además rurales: Campo de Montiel, tendido en su horizontal y lejana belleza, luciendo ya con orgullo dos estrellas Michelín. Existimos las provincias. Incluso la mal llamada España 'vaciada', en horrísona (lo dijo el mismo Sergio del Molino) y sesgada expresión (como si fuerzas malignas la hubieran vaciado de seres y materiales), alcanza el elitista podio gastronómico.
A expensas, tradicionalmente, de una cocina algo mazorral, quebrada de duelos quijotescos y de atascaburras sanchopancescas, donde el tópico cervantino emulsionaba en gachas con chorizo y migas ruleras de cuchará y paso atrás, ha ido costando restregarse el paladar de lija mancheguil con otras elaboraciones y disfrutes. Y así resulta que hemos de escapar de las ciudades de medio y pequeño tamaño, para irnos hasta Torre de Juan Abad, tierra de gente culta y emprendedora, para encontrarnos con la primera estrella Michelín que acaba de conquistar José Antonio Medina, al frente del Coto de Quevedo desde hace diez años. Mientras treinta kilómetros más allá, en Torrenueva, sí, el pueblo del famosa Borricá de cada martes de Carnaval, el chef Javier Aranda (restaurante Retama, hotel La Caminera) sigue luciendo, desde 2019, y a pesar del cierre pandémico, la primera estrella de la codiciada guía francesa en estos predios nuestros.
Jóvenes y famosos. Líderes mediáticos que encabezan concursos como MasterChef —lo más visto de la televisión pública, aunque no lo frecuente uno—. Prescriptores de opinión y tendencias. Hoy son ellos nuestros dioses próximos de chaquetilla blanca, con su nombre bordado al pecho a modo de condecoración. Ellos lucen talento e inventiva, propician un turismo gastronómico que en Castilla-La Mancha (nueve restaurantes, con once estrellas) tiene hitos como los de Iván Cerdeño, en el Cigarral del Ángel de Toledo, con su mujer Annika al frente de la sala, que ha ganado ahora la segunda estrella, o por ejemplo Cañitas Maite, en Casas Ibáñez (Albacete), a donde peregrinar solo por conocer este insólito restaurante, aunque todavía sin las bendiciones michelinas, entre otros.
Firmamento gastronómico al que llega incluso la universidad, con la creación el año próximo de la primera facultad pública española de Gastronomía, en Aranjuez, liderada por la Universidad Rey Juan Carlos, con cocineros top. Y donde ya luce prestigio, desde 2011, el Basque Culinary Center de San Sebastián, con quien la Diputación ciudadrealeña firmó en junio un primer convenio de colaboración, con el almagreño Palacio de Valdeparaíso como sede. Constelaciones de astros de los fogones que llenan, y cómo, nuestros desiertos.