La carne de ave necesita compromiso

SPC
-

La interprofesional y las organizaciones agrarias tratan de establecer un contrato tipo que asegure el cumplimiento de la Ley de la Cadena tras un año que deja luces y sombras

La carne de ave necesita compromiso - Foto: Jonathan Tajes

La producción de carne avícola se encuentra en un contexto socio-económico crítico desde hace casi tres años y necesita un diálogo continuo por parte de todos los agentes, incluidas las empresas de la distribución. Un diálogo en el van unidas las tres principales Organizaciones Profesionales Agrarias (OPA) y la interprofesional del sector, Avianza, que además de a productores aglutina también a salas de despiece y procesamiento (más del 90% del total de ambos subsectores).

Se trata de una rama que, a pesar de la reducción generalizada en la producción y el consumo de carnes, mantiene una tendencia positiva que debe verse reflejada en la renta de toda la cadena de valor de este alimento, desde los ganaderos hasta las empresas integradoras y todas las industrias de servicios asociadas. El crecimiento del sector debe basarse en un reparto equilibrado del valor económico entre todos los agentes, y en este aspecto, las empresas de la distribución deben asumir un papel fundamental, demandan desde las ASAJA, UPA, COAG y Avianza.

Las cuatro organizaciones se encuentran en un proceso de negociación de las condiciones que deben regular los aspectos de los contratos de integración en la producción de carne de ave. Un proceso que tiene el objetivo de consolidar un acuerdo en el primer trimestre del 2024. Desde abril de 2023 se constituyó de forma oficial el Comité Ejecutivo de Integración, que tiene como objetivo la revisión y actualización de las Bases del Contrato Tipo de Integración, destinado a establecer las principales garantías y el marco de actuación para la regulación de la actividad entre las empresas integradoras y sus integrados (granjas avícolas), actualizando y mejorando las condiciones de la producción y estandarizándolas a nivel nacional.

Este Comité Ejecutivo de Integración es un instrumento operativo para el debate constructivo y la negociación proactiva de la relación entre las empresas y los granjeros. Con él, ASAJA, UPA, COAG y Avianza quieren poner el acento en ese carácter constructivo del equipo de trabajo y pedir responsabilidad a todos los eslabones de la cadena, apostando por una comunicación veraz y luchando contra la desinformación presente en la sociedad actual.

Tres valores.

Los índices de producción de carne avícola en el año recién concluido alcanzan los niveles de 2021. Sin embargo, el incremento no permite aún cubrir los grandes esfuerzos económicos para afrontar las sucesivas crisis de estos dos últimos años, ni el incremento de los costes de producción asociados a la actividad, según recuerdan desde Avianza. Pese a estos problemas, la interprofesional ha puesto todo su empeño en 2023 en la promoción de la carne avícola nacional entre los consumidores españoles valiéndose principalmente de tres valores: sostenibilidad, bienestar animal y seguridad alimentaria. Y lo ha hecho a través de proyectos cofinanciados (Ministerio, Unión Europea) que se suman a la inversión de los propios socios.

El segundo gran objetivo ha sido la internacionalización del sector, con aperturas de nuevos horizontes como México, el refuerzo de las acciones comenzadas con ICEX en Emiratos Árabes Unidos -un mercado prioritario- o la previsión de recepción de misiones comerciales procedentes de China, Filipinas o Singapur (Asia es clave para el porcino y puede serlo también para la avicultura). Todo ello sin olvidar una gran reivindicación: el reconocimiento del sector cárnico avícola español como representante de la marca España y de nuestra riqueza gastronómica, así como su contribución a una alimentación saludable, asequible y segura.

En cualquier caso, Avianza asegura que es momento de mirar fuera de Europa. Tras el cierre de mercados importantes para Francia (como Japón o Estados Unidos) por la presencia de la gripe aviar, la posibilidad de incidir en mercados de países terceros para España es una gran oportunidad. Se trata de áreas del sudeste asiático como Singapur, Japón, Hong-Kong o Filipinas, donde el sector tiene la intención de potenciar la recién creada marca 'Aves de España'.

 

Impacto de la nueva normativa.

Según Avianza, el impacto sobre el sector de producción de carne avícola en España de una posible implementación de las recomendaciones de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria generaría las siguientes consecuencias:

- Reducción de casi un 70% de la superficie útil de las granjas. Es como si se cerrasen 3.500 granjas de las 5.000 actuales.

- Construcción de alrededor de un 73% más de naves para compensar y poder abastecer el mercado. Esto supondría una inversión de más de 1.800 millones de euros.

- Retroceder en los avances en genética que permiten en la actualidad una la producción más sostenible, eficiente y responsable con el medio ambiente y garantizar la seguridad alimentaria.

- El precio de la canal se podría triplicar en granja. En el producto más consumido en España, la pechuga, podría llegar a los 15 o 20 euros el kilo en pollo convencional, lo cual supondría para la mayoría de los españoles convertir el este alimento en un producto de lujo.

- En cuanto a las nuevas disposiciones sobre el transporte por carretera, según las temperaturas medias de España, la operación tendría que ser nocturna de mayo a octubre, aproximadamente.

- Se reduce el número de animales por metro cuadrado que puede viajar dentro de los camiones.

- La carga y descarga debe ser supervisada por un veterinario.

Todo ello, según la interprofesional, aumentaría los costes al tener que pagar nocturnidad a camioneros y veterinarios, además de incrementar las emisiones de CO2 debido al crecimiento de la flota para garantizar el espacio requerido a las aves en los vehículos.

ARCHIVADO EN: UPA, COAG, ASAJA