CSIF se concentra para rechazar la agresión a una médica

Alicia González
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Las agresiones hacia el personal sanitario extracomunitario se están generalizando, aunque el CSIF aún no puede contabilizar las denuncias debido al miedo que sufren los profesionales

Una veintena de personas se concentra a las puertas del CSIF para condenar la agresión a médicos extracomunitarios. - Foto: LT

Una veintena de integrantes del sector sanitario de la Central Sindical se ha concentrado a las puertas de su sede para denunciar las agresión de una paciente hacia una médico de origen colombiano. Desde el CSIF han mantenido un minuto de silencio para mostrar su rechazo a unos episodios que se están generalizando para el personal sanitario, especialmente para los facultativos extracomunitarios. A menudo, sostienen desde el CSIF, se producen "incidentes racistas, xenófobos e intolerantes", aclaraba Ana Isabel Fernández, responsable provincial del sector de sanidad. Por esta situación ha pasado en varias ocasiones la facultativa Kiara Vanesa García, víctima de los hechos presente en este acto, quien, además, tuvo que enfrentarse al racismo y la vejación en varios centros de salud en los que ha trabajado. El último ocurrió hace una semana en Torralba de Calatrava. Una paciente comenzó a calificarla con comentarios despectivos y discriminatorios tras retrasarse 50 minutos en su cita, según CSIF. La facultativa, le explicó que debía atender a otros pacientes en su horario de cita, y la paciente comenzó a insultarla con comentarios como "hay que joderse con los panchitos de mierda", "no merecemos a gente como tú, vete a tu puto país". Posteriormente, la profesional tuvo que ser atendida por sus compañeros sanitarios, tal y como explicaba el sindicato, por sufrir una crisis de ansiedad. "¿Hasta qué punto tenemos que llegar o hasta dónde tenemos que aguantar?", lamenta García, tras mencionar que conoce médicas en otros municipios que han sufrido episodios similares: "Una compañera, también latina, se me acercó y me dijo, Kiara, yo también estoy cansada. Y rompió en llanto", añade. 

Los cuatro casos de agresión que ha sufrido Kiara ya están en manos de la Justicia. Según el sindicato, que con anterioridad ya denunció otro caso en Bolaños de Calatrava, no existen cifras concretas sobre el registro de este tipo de incidentes, porque "se produce la denuncia cuando ya sienten realmente un miedo extremo" agregó Fernández. Una afirmación que respalda Kiara: "no somos conocedores de las leyes como tal de este país, hay muchas cosas que me generan miedo porque yo no sé hasta qué punto estoy protegida, entonces estos números no van a ser nunca reales porque a veces tememos las repercusiones". 

 

Una veintena de personas se concentra a las puertas del CSIF para condenar la agresión a médicos extracomunitarios.Una veintena de personas se concentra a las puertas del CSIF para condenar la agresión a médicos extracomunitarios. - Foto: LT

A esta concentración se suma otra convocada por el El Sindicato Médico de Castilla-La Mancha para condenar los mismos hechos que se celebrará el próximo lunes, 26 de febrero, en el propio municipio de Torralba de Calatrava.

Una veintena de personas se concentra a las puertas del CSIF para condenar la agresión a médicos extracomunitarios.
Una veintena de personas se concentra a las puertas del CSIF para condenar la agresión a médicos extracomunitarios. - Foto: LT

Desde su llegada a España, en el mes de abril del año pasado, Kiara García ha desarrollado su labor en varios centros sanitarios. En Colombia, su país de origen, estudió medicina durante siete años y continuó su formación con dos másteres. Posteriormente comenzó a formar parte del servicio público sanitario de Castilla -La Mancha. Su historia se asemeja a la de miles de personas que encuentran en la sanidad española un lugar para desarrollar y aplicar sus conocimientos. "Todo esto que yo he estudiado se resume a nada, solamente soy una latina más", sentencia. Ante este tipo de episodios, la mayoría de los profesionales desconocen la salida. Kiara se puso en contacto con el sindicato y les relató lo ocurrido: "No es un acto de valentía, sino de decir, oye esto es lo justo". Asegura que este tipo de actos no sólo afecta a los médicos sino a su entorno y a su familia, que ahora, están muy pendientes de ella. "Si llegué hasta este punto fue porque ya mi salud se está viendo afectada". Kiara García pide la condena de las agresiones a los equipos sanitarios por parte de los pacientes y añade, a pesar de todo, haberse sentido apoyada por algunos de sus compañeros.