Nikki Haley, espejismo o realidad

Agencias
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Los ojos de la carrera presidencial están puestos en la que parece ser la única aspirante republicana que podría amenazar a Donald Trump

Haley, en un acto del Partido Republicano - Foto: BRIAN SNYDER

Con el gobernador de Florida, Ron DeSantis, fuera del tablero de juego al anunciar el fin de su campaña, la lucha del Partido Republicano se redujo el pasado domingo a dos nombres: Donald Trump, favorito, y la exembajadora de EEUU ante la ONU Nikki Haley. Pero, ¿será capaz la única mujer en contienda de ser una amenaza real para el expresidente? Todo apunta a que la respuesta estará en New Hampshire, donde anoche se celebraron las primeras primarias propiamente dichas del ciclo electoral del país y cuyos resultados finales aún se desconocían al cierre de esta edición. 

Pese a que el antiguo inquilino de la Casa Blanca parece la principal apuesta, la única aspirante conservadora que queda aún en pie apunta a dar la sorpresa, algo no tan descabellado si se tiene en cuenta la gran cantidad de votantes registrados como «independientes» en dicho estado.

De hecho, Haley logró ayer una simbólica victoria en la localidad de Dixville Notch, la única ciudad que había votado en este proceso a última hora de la tarde, tras hacerse con el respaldo de sus seis únicos habitantes. «Un gran inicio para un gran día en New Hampshire», agradeció la propia candidata minutos después de conocer dicho resultado. «Gracias, Dixville Notch», agregó en la red social X.

«Las próximas semanas serán increíblemente críticas, especialmente en New Hampshire, porque Haley ha invertido mucho tiempo, dinero y recursos para ganar allí», cuenta el profesor de Ciencias Políticas de la Universidad de Carolina del Sur, Kirk A. Randazzo, que considera que tiene complicado ganar. «Entre cinco y 10 puntos sería suficiente para darle impulso de cara a Carolina del Sur (donde se celebrarán las siguientes primarias), pero si pierde por 10 puntos o más, su campaña habrá terminado», afirma.

s larga y cada vez más feroz la lista de críticas de Trump contra quien fuera su elegida, en 2017, para ser la máxima representante de EEUU ante la ONU. Una opinión no respaldada por una brillante carrera impulsada por el propio magnate. «De todos los candidatos, Haley tiene la mayor experiencia en las cuestiones que podría enfrentar un presidente», apunta Randazzo.

Casada con un veterano de la guerra de Afganistán, Nimrata Nikki Randhawa Haley nació en Bamberg en 1972 en un hogar de migrantes sijs, originarios del Punjab, en la India. Unos orígenes que Trump ha usado para cuestionar su legitimidad para ser presidenta. Entró en política en 2004, cuando logró un puesto en la Cámara de Representantes de Carolina del Sur. Miembro del extremista Tea Party, en 2011 se convirtió en la primera mujer gobernadora de su estado natal.

¿Y sin el favorito? Pese a que su relación con el exmandatario nunca fue del todo amigable, tras ocupar el Despacho Oval la nombró embajadora de la ONU. Dejó el cargo a finales de 2018 y desde entonces se ha dedicado a preparar su candidatura, que lanzó en febrero del año pasado.

Ahora intenta hacer sombra a quien fuera su jefe, un rival que parece prácticamente imbatible. Y es que, si el magnate norteamericano no estuviera en el tablero de juego, una encuesta de CBS News/YouGov apunta que Haley sería la mejor posicionada para vencer al candidato demócrata, el presidente Joe Biden. Le ganaría por el 53 por ciento de los votos.