«No hubo precio, y siempre libre voluntad de los menores»

Ana Pobes
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El abogado Ramón Alen asegura que en algunas culturales es «habitual emparejarse a temprana edad», por lo que lamenta que se esté «demonizando tanto a los menores como a los padres»

«No hubo precio, y siempre libre voluntad de los jóvenes» - Foto: gu

Se conocieron, se gustaron y se enamoraron». Son las palabras de Ramón Alen, el abogado de la madre y el padrastro de la menor de 12 años de Malagón a la que supuestamente iban a obligar a contraer matrimonio a cambio de 3.000 euros en Granada. Una «historia de amor» que tenía marcado en rojo el Día de San Valentín, 14 de febrero, fecha en la que ambas familias organizaron un banquete para conocerse y al que asistieron una treintena de personas. Unos días después, los padres fueron detenidos por la Guardia Civil. 

«No hay intereses contrapuestos, sino en la misma dirección; salvar la honorabilidad de los padres y ver felices a los hijos», señala Alen en declaraciones a La Tribuna. Ambas familias, de origen rumano, tienen «decenas de casos» en los que comenzaron una relación a edad temprana. La propia madre de la niña empezó su primera relación amorosa cuando tenía 13 años, lo que demuestra, argumenta su abogado, que se trata de algo habitual en su contexto cultural donde «se asumen compromisos afectivos desde pequeña edad. Es algo habitual emparejarse a temprana edad», por lo que, lamenta que se esté «demonizando tanto a los padres como a los menores». La niña, de 12 años, vivía en Malagón y él, de 16, en Granada, ciudad donde la niña pretendía escolarizarse. 

En relación con las instrucciones del juzgado y como letrado de la familia, asegura que la cantidad (3.800 euros) que llevaba el padrastro en el pantalón en el momento de la detención era para «pagar al restaurante» donde se había celebrado el encuentro entre las familias. Un dinero «fruto del trabajo de varios meses de la campaña de aceituna» y del empleo de la madre, que «lleva varios meses trabajando en el Ayuntamiento». Por todo ello, «no ha habido precio, ni se les pasó por la imaginación. Siempre ha habido libre voluntad por los niños», enfatiza. 

Por último, el letrado señaló que conoce a esta familia desde hace mucho y que «han cuidado siempre de sus hijos en todos los sentidos, desde el sanitario y de higiene hasta el educativo con su escolarización». «Si algo caracteriza a la madre es su esfuerzo para trabajar y cuidar de sus hijos», por lo que confía en que pronto vuelvan a estar todos juntos.