"Ser máscara mayor no es ninguna tontería"

Ana Pobes
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Rafael Gómez y María Luisa Ocaña vivirán los carnavales de Miguelturra como Máscaras Mayores, un cargo que afronta con «ilusión y ganas pero también con responsabilidad»

"Ser máscara mayor no es ninguna tontería" - Foto: BERNA

Rafael Gómez y María Luisa Ocaña han vivido muchos momentos juntos como matrimonio. Pero en los próximos días sumarán otra experiencia «inolvidable» más, gracias a las vivencias del nuevo cargo que afrontan este año como Máscaras Mayores del Carnaval de Miguelturra. Distinción que reciben con «mucha ilusión y ganas, pero también con mucha responsabilidad». Y es que, «ser Máscara Mayor de los carnavales de Miguelturra, declarados de Interés Turístico Nacional, no es ninguna tontería. Es mucha responsabilidad porque es una fiesta nacional y muy arraigada en el pueblo», comenta María Luisa. 

Ambos han vivido la tradición carnavalera desde jóvenes, quizás algo más Rafael, que «siempre ha sido un habitual de la máscara callejera». Su mujer, María Luisa, le ha acompañado en la medida de lo posible en esta afición, hasta que se convirtieron en padres de una niña, que el 12 de febrero, lunes de carnaval, cumplirá 24 años. «Cuando empecé a salir con él me 'contagié'. Pero cuando llegó nuestra hija ya no salía tanto porque me quedaba con ella. Él todos los años se ha disfrazado y yo le he ayudaba siempre a prepararse y a disfrazarse», señala. 

Ahora, juntos, vivirán una nueva aventura carnavalera para la que hay muchas cosas que preparar. En primer lugar, la confección de los trajes (uno diferente para cada día) y que lucirán desde este viernes, 9 de febrero, hasta el próximo domingo, 18 de febrero, que es cuando finaliza el carnaval churriego. En total diez trajes para cada uno en los que se ha tenido en cuenta hasta el último detalle. «Al principio lo pasamos un poco mal. Había muchos nervios por pensarlo, prepararlo... Han sido días de mucho estrés», declara Rafael. Una tarea, reconocen, que no ha sido fácil, pero para la que han contado con la ayuda y la colaboración de la familia, que «desde noviembre se han quitado de su ocio todos los fines de semana para venir a echarnos una mano». 

"Ser máscara mayor no es ninguna tontería"No han sido los únicos, junto a la familia una larga lista en la que también se encuentran Manoli y Antonio, que «nos han ayudado mucho y nos han sacado de varios apuros», y Carmen, la modista, que «ha hecho un esfuerzo muy grande para ayudarnos porque tenía cincuenta trajes para hacer». Sin todos ellos, «hubiera sido imposible hacer todo lo que hemos hecho». «No nos queremos dejar a nadie fuera, pero ha sido mucha la gente que se ha volcado con nosotros» 

Ser máscara mayor no es ninguna tontería
"Ser máscara mayor no es ninguna tontería"
Ahora, tras el esfuerzo y dedicación, toca disfrutar y divertirse. Con «muchas ganas» esperan que llegue ya el viernes, día del pistoletazo de salida. «Después de los nervios que hemos pasado y de los intensos meses de trabajo estamos deseando empezar a disfrutar» de un carnaval del que destacan todo. Desde la participación y la organización hasta la esencia, aunque Rafael teme que la tradición de la máscara en la calle se vaya perdiendo, pues la gente joven, argumenta, «se disfraza ya de otra manera». Aun así, «emociona ver a tanta gente por la calle disfrutando» de una fiesta de tradición centenaria que busca la declaración de internacional. «Es la fiesta del pueblo que más se celebra y en la que colabora todo el mundo» hasta tal punto que «si hay vacaciones son para carnaval». Un ejemplo de ello es Rafael, que vivirá con más intensidad aún estos días sin tener que ir a trabajar, por lo que no duda de que serán «días inolvidables».