La espera para pacientes de rehabilitación llega a 250 días

EFE
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Un 40 por ciento de las personas con dolor crónico suma nuevas dolencias en la pandemia por no tener seguimiento

Solo un 38 por ciento de los afectados es derivado a una Unidad del Dolor, generalmente tras más de un año.

Los pacientes con dolor crónico han visto empeorar sus patologías durante la pandemia y la interrupción de muchos tratamientos en los centros de rehabilitación ha engordado las listas de espera, que ascienden a casi 250 días.

La presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP), Carina Escobar, subraya «los efectos dramáticos» de la pandemia en el colectivo que sufre dolor crónico, que en España suma siete millones personas -el 17 por ciento de la población mayor de 16 años- y afirma que cuatro de cada 10 pacientes ha sumado nuevas patologías durante la crisis de la COVID-19 al no tener seguimiento.

Según relata Escobar, de esos siete millones de personas con dolor persistente, el 68 por ciento presenta problemas de movilidad o limitaciones en la funcionalidad y un 48 por ciento ha permanecido de baja a causa del dolor, lo que redunda en un coste anual de 16.000 millones de euros, el 2,5 por ciento del PIB.

Coste económico que amenaza con duplicarse o triplicarse en los próximos 40 o 50 años, debido a una población cada vez más longeva y con más problemas de salud asociados al dolor crónico.

Este tipo de malestar continuo, señala la presidenta de la plataforma de pacientes, redunda en la calidad de vida y, además de la suspensión de la rehabilitación, se han retrasado diagnósticos y cancelado consultas por saturación en la Atención Primaria, y hasta el 50 por ciento de los pacientes crónicos ha tenido problemas para conseguir tratamiento en la farmacia comunitaria.

Desde la plataforma también denuncian que a las unidades de dolor solo se deriva al 38 por ciento de los pacientes y, de estos, el 69 ha tardado más de un año en conseguir ser atendido.

Sobre las unidades del dolor también se manifiesta el presidente de la Sociedad Española del Dolor (SED), Víctor Mayoral. Explica que la espera para recibir tratamiento en una unidad del dolor por cefaleas intensas o patología lumbar, que es la causa de incapacidad laboral más frecuente, supera el año. Y para evitar esas esperas, el presidente de la SED pone el acento en el sistema actual que deriva al paciente de Atención Primaria a un especialista de la patología de base, antes de mandarlo a la unidad del dolor, lo que supone «una pérdida de tiempo injusta».