'Las Terreras' no descarta la vía judicial

C. Cruz
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La Asociación Cultural Plaza de las Terreras señala que la Junta de Comunidades y la Orden de la Inmaculada Concepción «incumplen» la Ley de Patrimonio de Castilla-La Mancha

‘Las Terreras’ no descarta la vía judicial - Foto: Tomás Fernández de Moya

La Asociación Cultural Plaza de las Terreras denunció ayer «el incumplimiento de la ley por parte de la Junta de Comunidades y de la Orden Concepcionista», tal y como reflejó su presidente, José Ignacio de la Rubia, sobre el Convento de la Inmaculada Concepción de Ciudad Real, inmueble que se encuentra inhabitado y sin uso desde 2008 cuando las últimas dos monjas se trasladaron al monasterio de Osuna (Sevilla). 
La asociación, que intenta «recuperar» para Ciudad Real un edificio que fue declarado Bien de Interés Cultural (BIC) en 1991, al mismo tiempo que evitar su deterioro, resalta que no se está aplicando el artículo 24.3, de la Ley 4/2013 de Patrimonio Cultural de Castilla-La Mancha, que dicta que «en los Bienes inmuebles de Interés Cultural la visita deberá ser gratuita durante cuatro días al mes, en días y horario prefijado, el cual debe ser objeto de difusión», asegurando que la iglesia convento del siglo XVI no se ha abierto al público desde su cierre en 2008. Además, también se incumpliría, según la asociación, el artículo 18 de la Ley 4/2013 al no haber efectuado « la inscripción en el Registro de la Propiedad de la declaración de Bien de Interés Cultural». 
De la Rubia resaltó que «vamos a seguir en la lucha y no vamos a permitir que este edificio vaya a la ruina, y si para ello tenemos que poner en manos de los juzgados este tema así lo haremos». Entre las medidas, el presidente argumentaba que incluso se puede llegar a expropiar el edificio, providencia que aparece recogida en la normativa jurídica de la Junta de Comunidades. 
De la Rubia añadió que, desde la constitución de la Plataforma Ciudadana Salvemos el Convento de Las Terrerasm en mayo de 2018, se han intentado llegar a varias soluciones: la compra del edificio,;la cesión del edificio a las administraciones para hacer un uso cultural; o la firma de un convenio de colaboración para abrir el edificio al público, pero ninguna de las tres han fructificado: «Todo está en punto muerto por culpa de la Orden Concepcionista de Osuna y de la Junta de Comunidades».
Desde la asociación se advierte que el estado de conservación es «bueno», aunque con las deficiencias propias de una iglesia convento que en este 2018 cumple 530 años.