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Un océano digital sin seguridad y con piratas

Hilario L. Muñoz
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El doctor de la ESI Luis Enrique Sánchez-Crespo recuerda la necesidad de «prevenir» y «desconfiar» para evitar engaños en la web

Un océano digital sin seguridad y con piratas - Foto: TOMÁS FERNÁNDEZ DE MOYA

El año pasado, además de por la pandemia, será recordado porque 2020 demostró la importancia de la ciberseguridad como nunca antes se había logrado. El SEPE, varios ministerios, organismos públicos y medios de comunicación sufrieron ciberataques y secuestros a un nivel que difícilmente se olvidará por las administraciones y ciudadanos que se vieron afectados por ellos. Detrás de esos ciberataques se mira a ciertos países, pero, sobre todo, a que de la noche a la mañana hubo que mandar a casa a cientos de personas, con el teletrabajo, dejando por el camino muchas puertas abiertas que utilizaron los amigos de lo ajeno, en el mundo virtual. 

«La pandemia obligó al teletrabajo y se violaron muchos protocolos haciendo que los sistemas fueran más vulnerables, lo que aprovecharon los hackers», indicó el doctor de la Escuela Superior de Ingeniería Informática (ESI), Luis Enrique Sánchez Crespo. «Se hizo más fácil atacar los sistemas», expuso el también encargado del Grupo de Seguridad y Auditoría de la escuela de Ciudad Real. De lo ocurrido, «el Gobierno tomó buena nota, por la importancia de los ataques ocurridos», y avanzó que se iba a dotar presupuestariamente la ciberseguridad por las consecuencias «tan graves» que pudo haber tenido esos ataques para los ciudadanos. 

Para el experto en ciberseguridad, lo mismo que ocurrió con el teletrabajo ha pasado con las compras de internet. Durante los últimos años, cada vez más gente usa las redes para vender y comprar, pero «no hay una cultura de la seguridad». A Sánchez Crespo le gusta el símil de conducir. Para llevar un coche se necesita un carné, un curso que habilita a ello, aunque esto no exima de sufrir un accidente. En este sentido, Sánchez Crespo recordó que hay países que han lanzado iniciativas como el carné de internet, «para que los ciudadanos tengan una cultura de la ciberseguridad de verdad» y que «sepan lo que está pasando». «Dejamos que todo el mundo entre y son carne de cañón, como se dice, es fácil engañarlos», señaló. 

Por estos motivos, en la ESI realizan un curso de cultura de la seguridad en este campo, en el que se enseña a «cómo prevenir y desconfiar». De hecho, desde la Universidad de Castilla-La Mancha se ha trabajado en esta línea con un curso de formador de formadores, en el que se ha intentado enseñar a «distinguir cómo es un correo real de uno falso». 

 Un último aspecto del incremento de los ciberataques es la especialización que está habiendo en los delitos informáticos. El doctor apuntó que él mismo duda ante ciertos correos electrónicos, ante la dificultad para saber si es verdadero o falso. «Están hechos para dudar», indicó el profesor de la UCLM, quien recuerda que él es capaz de discernirlo.