«Se necesitan más letrados para las guardias de violencia"

P.M.
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«Se necesitan más letrados para las guardias de violencia" - Foto: Pablo Lorente

El abogado Pedro García-Valdivieso está en el Turno de Oficio desde hace 17 años

Confiesa que no tenía vocación cuando se inclinó por la carrera de Derecho, pero al final, «me gustó y decidí ejercer» y ahí continúa desde hace 18 años, 17 en el Turno de Oficio «por vocación».
Pedro García-Valdivieso también forma parte de la Comisión del Turno de Oficio del Colegio de Abogados de Ciudad Real desde 2006. No se arrepiente de ser abogado aunque ha habido momentos difíciles como los vividos en la crisis económica y «más aún con la aplicación de las tasas judiciales que supusieron un notable descenso de clientes». Afortunadamente «aquello pasó y estábamos tan abajo que ahora únicamente podemos remontar», apunta perseverante García-Valdivieso.
Explica que la inscripción en el Turno de Oficio para los que comienzan a abrirse camino en la abogacía «es casi natural, acudes en busca de experiencia, de asuntos que en los inicios no van a llegar a tu despacho, después te quedas porque te gusta y por la vertiente social de la profesión».  
El Turno de Oficio «no mantiene un despacho, mucha gente se sorprendería si supiese la indemnización, que así se llama, que nos abonan por un procedimiento o por una guardia», asegura para añadir a modo de ejemplo que una guardia de 24 horas en el partido judicial Ciudad Real no llega a 6,50 euros la hora. Una exigua cantidad en la  van incluidos los gastos de desplazamientos en una provincia que es la tercera más grande en extensión. «Si hacemos cuentas, no creo que ningún letrado pertenezca al Turno de Oficio por cuestiones económicas».
Pedro García-Valdivieso pertenece a todos los Turnos de Oficio, salvo el Especial Penal y a todas las guardias: asistencia al detenido, violencia de género, juicios rápidos, extranjería ... Afirma que todos los casos tienen su complicación. Reconoce, no obstante, que hay asuntos penales que son difíciles por no decir imposibles de defender porque existen pruebas irrefutables.
Los que más le marcan son aquellos en los que hay vidas humanas de por medio, «la violencia de género, los ingresos en prisión y también las expulsiones, que es algo a lo que no me acabo de acostumbrar. Personas que se han jugado la vida cruzando el estrecho en una balsa de plástico o que han hipotecado la vida de sus familias para cruzar el Atlántico y que lo ven truncado todo por carecer de documentación. Me parecía y me parece, un drama».
A juicio de García-Valdivieso,  se necesitan más letrados para las guardias de violencia de género. «Resulta inadmisible que tengamos un letrado de guardia para cada dos o tres partidos judiciales. En ocasiones no llegamos a tiempo. Del mismo modo, «necesitamos que se reconozcan actuaciones que realizamos sin percibir indemnización alguna cuando hemos puesto nuestro trabajo y  medios personales y profesionales para dar un servicio público. No conozco ningún servicio público en el que su prestación salga del bolsillo del profesional que lo realiza», recalca. El  servicio de guardia de «extranjería no tiene indemnización, de tal forma que un letrado está de guardia 24 horas para tres partidos judiciales, en el caso del de Ciudad Real, y no percibe nada si no es llamado. No parece muy lógico», concluye.