Los accidentes de trabajo aumentan en casi 600 hasta agosto

Manuela Lillo
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La patronal apunta al cambio a la hora de contabilizar los siniestros y los sindicatos señalan a la precariedad por la reforma laboral y la falta de formación

Una concentración de los sindicatos por la siniestralidad en el trabajo, en una imagen de archivo. - Foto: RUEDA VILLAVERDE

Los accidentes de trabajo que se han registrado en la provincia de Ciudad Real de enero a agosto se han situado en un total de 3.956, de los cuales 3.736 han sido durante el desarrollo de la jornada laboral y los 220 restantes se produjeron in itinere, es decir, en los desplazamientos del empleado a su puesto de trabajo. 
Estas cifras suponen un incremento del 17,6 por ciento en relación con el mismo periodo del año pasado, cuando se contabilizaron un total de 3.364 accidentes de trabajo en la provincia, 3.126 de ellos durante la jornada laboral y 238 in itinere. Así lo ponen de relieve los datos publicados esta semana por el Ministerio de Trabajo y que arrojan un aumento de hasta 592 accidentes de trabajo en los primeros ocho meses del año. La mayoría de esos accidentes, 3.912, sumando los producidos durante la jornada laboral y en desplazamientos, fueron accidentes leves, si bien este año se han registrado 38 accidentes graves y seis fallecidos (cinco en jornada y uno in itinere), frente a los 37 graves y cuatro fallecidos de enero a agosto del año pasado. 
En cuanto a la región, destaca Toledo en número de accidentes, con hasta 5.839, si bien Guadalajara es la que tiene el mayor índice de España en relación con el volumen de afiliación (con una ratio mensual de 364,1), seguido de las ciudades andaluzadas de Huelva (319), Córdoba (316) y de las castellano y leonesas de Burgos (308) y Segovia (289), ya que en Ciudad Real ese índice mensual se sitúa en 286,6.  
En el análisis de esta estadística hay que tener en cuenta que a partir de enero de este año se comenzaron a contabilizar los accidentes laborales que sufren los autónomos, por lo que el balance de la siniestralidad laboral que realiza el Ministerio ahora es más completa. 
Esta es precisamente la primera cuestión que señala la patronal a la hora de analizar los datos. El presidente de la Federación Empresarial de Ciudad Real (Fecir), Carlos Marín, atribuye ese importante incremento a la nueva forma de contabilizar los accidentes de trabajo, que suman ahora al colectivo de los autónomos. «No es esperanzador y hay que seguir incidiendo en la prevención», detalló Carlos Marín para puntualizar que los datos no son exactamente comparables, aunque sí reconoce un aumento de la siniestralidad y recuerda el peso que tienen los autónomos y las pequeñas y medianas empresas en el conjunto de la economía provincial. 
«Al repuntar la actividad como está remontando, tenemos un aumento de los accidentes», explicó el presidente de la patronal, quien apeló a la «prevención, prevención y prevención» como forma de poner freno a una problemática que está dejando datos «que asustan».   De hecho, afirmó que el primer afectado por un accidente laboral es el propio trabajador, pero después la empresa y señaló que en el caso de las micropymes, la mayoría de las cuales cuentan con menos de siete trabajadores, «la formación del trabajador es costosa». 
Del mismo modo, Carlos Marín  calificó de «oportunista» que los sindicatos atribuyan la siniestralidad laboral a la precariedad laboral y a la reforma laboral, «la cual ellos mismos han utilizado como sindicatos» y que Fecir apuesta por mantener por la flexibilidad que supone. «La mejor manera de combatir los accidentes laborales es la prevención y la mentalización, ya que un accidente es una desgracia para el trabajador, para la empresa y para la propia sociedad». 
Por su parte, el responsable regional de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), José Luis Perea, afirmó que si bien no dispone de datos de cuántos de esos accidente laborales afectaron a este colectivo (en 2018 fueron 235), sí han constatado que la cifra es «muy alta» y que están por encima de la media en los casos graves y muy graves, mientras que en los leves, muchos no se llevan a contabilizar porque siguen trabajando. Además, explicó que en esta estadística hay que tener en cuenta que ahora el 100% de los autónomos cotiza por la accidentalidad en el trabajo, mientras que anteriormente sólo lo hacía el 18% y de ahí que la estadística anterior del Ministerio no fuera tan completa como la actual, concluyó.    
Para los sindicatos, sin embargo, los datos de accidentes laborales son claramente consecuencia de la «precariedad» laboral, y de la «falta de inversiones de muchas empresas en prevención». Una combinación -dicen- que arroja esta dramática estadística de aumento de los accidentes de trabajo. 
«Una parte del empresariado, no todo, tienen la mentalidad de que invertir en prevención es un coste, cuando en realidad es un ahorro», aseveró el secretario provincial de UGT, Juan Jiménez, quien explicó que a ello se suma «el miedo de los trabajadores a ser despedidos», por lo que desarrollan trabajos «sin las medidas de seguridad adecuadas». Para Jiménez, la fórmula para atajar esta problemática está clara: revertir una reforma laboral que ha traído precariedad; y dar estabilidad en el empleo mediante la formación, así como incrementar la inspección. No obstante, en este punto recordó que la ratio de inspectores de trabajo de España está «por debajo de la media de la Unión Europea». Eso contribuye -prosiguió- al incremento de unas cifras que van al alza y recordó que antes de 2007 estuvo vigente un convenio con la Fiscalía, la Inspección de Trabajo y la Administración «que funcionó y bajaron las ratios de siniestralidad». Además, reclaman la implantación de la figura del Delegado Territorial de Prevención para que pueda formar en esta materia en empresas en las que carecen de delegados sindicales. 
En este sentido, el secretario provincial de CCOO, José Manuel Muñoz, recordó que los sindicatos vienen trabajando en materia de prevención a sus delegados sindicales, si bien indicó que los trabajadores tienen que estar «ojo avizor» en relación a una siniestralidad que atribuyó al hecho de que «las condiciones laborales son precarias». «Los accidentes van a más porque hay una dejadez por parte de los empresarios», de manera que la «precariedad laboral» hace que los trabajadores desarrollen trabajos sin las medidas de seguridad oportunas. De este modo, abogó por «seguir trabajando con el gobierno para hacer un buen plan de prevención» al mismo tiempo que concienciar a los empresarios de su «obligación» de destinar recursos a la prevención y de atajar la precariedad en el empleo. «No nos podemos relajar», dijo al tiempo que demandó financiación a la administración para combatir la accidentalidad en el trabajo.