La 'lógica' del relato de una contienda cruel

Nieves Sánchez
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El historiador natural de La Solana Fernando del Rey ahonda en 'Retaguardia roja' en el contexto político que motivó la violencia y más de 2.000 muertes en la zona republicana de Ciudad Real

La ‘lógica’ del relato de una contienda cruel

El contexto es la clave, la clave para explicar los motivos que desencadenaron los hechos del pasado y para entender que llegaran a matarse de manera cruel y descarnada vecinos y hermanos. Así lo entiende, y no puede ser de otra manera en la mente de un historiador, Fernando del Rey (La Solana, 1960). El catedrático de Historia del Pensamiento y de los Movimientos Sociales y Políticos de la Universidad Complutense de Madrid y colaborador en medios como El País o Cadena Ser, es autor de Retaguardia roja: violencia y revolución en la Guerra Civil Española, un libro que publica mañana Galaxia Gutenberg y que analiza en más de 650 páginas  las lógicas que motivaron la violencia que se desplegó de forma brutal contra los adversarios políticos en la zona republicana de Ciudad Real durante la Guerra Civil, que se materializó en más de 2.000 muertes hasta el 39, el 80% en los primeros meses tras el golpe de julio del 36.

Inició hace tres décadas su investigación motivado por la curiosidad y las microhistorias de la gente mayor que escuchaba en su pueblo natal, donde ha realizado más de 60 entrevistas de las que ha extraído «valiosas claves y ambientes», el relato. «Me di cuenta de que en Ciudad Real había una mina, no hubo prácticamente sublevación pero sin embargo la represión de la guerra, la represión revolucionaria como prefiero llamarla, y durante la postguerra, fue brutal y lo que he tratado con este libro es comprender por qué las cosas ocurrieron».

La publicación del ensayo llega en un contexto no elegido por el propio autor: el anuncio de la exhumación del dictador del Valle y de nuevas elecciones, una «casualidad», que, según explicó ayer a La Tribuna, aprovechará para hacer pedagogía frente a los comentarios «simplistas» y las «barbaridades» que se están diciendo sobre el Partido Socialista. «Nuestra democracia no se merece esto».

Del Rey es partidario de explicar a los ciudadanos la complejidad de aquel pasado y afrontarlo sin miedos. «Hay que asumirlo porque esos hombres y mujeres fueron víctimas de las circunstancias, tanto los que ejercieron de victimarios como las propias víctimas».

geografía de la violencia. El autor realiza en Retaguardia roja  un retrato minucioso de la geografía de la violencia en la provincia, un mapa en el que se da cuenta del número de víctimas por zonas. Por orden de importancia Alcázar y sus alrededores (476 víctimas), seguido de Valdepeñas (475), el principal en términos relativos; y en un sentido amplio Ciudad Real (386). Estos fueron los tres núcleos donde se produjeron el mayor número de fallecimientos. «Tomelloso por ejemplo en aquella época era la ciudad más grande sin embargo contaba con  líderes moderados que pararon a los más radicales».

El historiador solanero subraya la importancia de contextualizar, para ver que las organizaciones políticas del momento no eran un bloque homogéneo de izquierdas o de derechas, además en torno a la cuestión de la violencia no estaba todo el mundo dispuesto a llevar a cabo la  represión que es fruto de la guerra. «Todo se explica en el contexto político del 31 al 36, porque se nos olvida que tal y como ha dicho algún autor era un momento de brutalización de la política. Construir una democracia es un proceso muy complejo, y en ese caso la destruyeron».

Con la particularidad de cada territorio, lo ocurrido en Ciudad Real se extrapola a otras provincias en la retaguardia, de un lado y de otro, cada uno con sus actores y con diferentes episodios de extrema violencia que Del Rey describe en su libro con nombres y apellidos de las personas que protagonizaron aquellos actos, asesinatos y torturas. «En Castilla, Levante y Andalucía, son socialistas y en menor medida anarquistas sobre los que recae la represión revolucionaria. Pero hay que entenderlo en un complejo episodio, la república trae muchas reformas que generan tensiones y resistencias, luchas en torno a la reforma agraria, es un proceso complejo que no se pueden explicar en términos de qué buenos eran unos o qué malos eran los otros».

Uno de los protagonistas que más llamó su atención es Melitón Serrano Ortiz (Ruidera, 1907), líder socialista de La Solana y uno de los principales de la provincia, que luego se pasó al Partido Comunista en 1936, y que fue de los pocos que, jugándose la vida, alzó la voz contra la represión de la retaguardia manchega en fechas tan tempranas como mediados de agosto de 1936, rompiendo con la imagen del revolucionario violento. «Con esta publicación trato de comprender y no trato de juzgar y eso quiero que se entienda».