La CHG detecta valores de amonio "letales" para los peces

A. Criado
-

La CHG apunta a la «combinación de varios factores» como causa de la muerte de miles de peces en el Guadiana hace casi un mes. Las muestras tomadas revelan valores de amonio "letales" por un "probable" vertido de agua residual urbana

La CHG detecta valores de amonio "letales" para los peces - Foto: Pablo Lorente

La Confederación Hidrográfica del Guadiana (CHG) apunta a la «combinación de varios factores» como causa de la muerte hace casi un mes de miles de peces en el cauce del Guadiana a su paso por el término municipal de Luciana. Entre ellos, el organismo de cuenca revela la presencia de «elevados valores de amonio no ionizado, letales para la vida piscícola», en las muestras de agua tomadas en el río. Según apuntaron a La Tribuna fuentes de la Confederación, el motivo «probable» de la presencia de estos elevados valores de amonio se deba a «algún vertido puntual de agua residual urbana». En cualquier caso, la CHG afirma que «no se evidencia un origen claro de la mortandad» y alude también a factores como el «bajo oxígeno disuelto en el agua. «La presencia de cianobacterias han liberado microtoxinas, fitoplacton consumidor de oxígeno», agregaron Las mismas fuentes indicaron que están a la espera de los resultados de las muestras tomadas de los ejemplares muertos por parte la Consejería de Desarrollo Sostenible de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha, que ofrecerán más luz sobre este lamentable suceso medioambiental en la provincia. Fue el pasado 12 de septiembre cuando miles de peces aparecieron muertos en el cauce del río Guadiana a su paso por el término municipal de Luciana. Varios vecinos del municipio alertaron a  las autoridades de este hecho a primera hora de la mañana, así como del mal estado que presentaba el agua del río y de «un fuerte y desagradable olor» en la zona. Agentes medioambientales de la Junta de Comunidades y técnicos de la Confederación Hidrográfica del Guadiana acudieron a este paraje para tomar muestras e intentar esclarecer las causas de la muerte. Al día siguiente se procedió a la retirada de los peces. Personal del área de calidad de las aguas y del Seprona y agentes medioambientales recorrieron la zona por la sospecha de que pudiera tratarse de un vertido, ya que «los niveles de oxígeno del agua eran bajos». Esta circunstancia, argumentaron, se pudo deber a  un hecho natural provocado por los cambios de temperatura, pero también por posibles vertidos, tal y como apuntan ahora desde la Confederación tras el análisis de las muestras tomadas. En declaraciones a este diario, el alcalde de Luciana, Dionisio Vicente, mostró su preocupación por este episodio de mortandad de peces de diferentes especies, como  alburnos, percasoles, carpas, barbos y peces gatos. Explicó que expertos que conocen muy bien el entorno manifestaron que muchos de los peces que aparecieron muertos son «de gran valor» y que era raro que hubieran muerto por una causa que no fuera «extremadamente grave». Por estas razones y por otros factores, como el fuerte olor y el color del agua, el regidor también sospechaba que pudiera deberse a un vertido ilegal Dionisio Vicente hizo hincapié en que el lugar en el que aparecieron los peces muertos es una zona rural y sin ningún tipo de industria alrededor para añadir que era la primera vez que se producía un hecho de este tipo.