En familia y con resignación

Manuel Espadas
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Los hermanos María José y Juan Antonio Pérez pasan sus primeros días de 'reclusión' en Carrión apoyándose en el deporte y sus hobbies

Juan Antonio Pérez, ayer tras pasear a dos de sus galgos. - Foto: LT

La crisis sanitaria del coronavirus no sólo ha paralizado todo tipo de competiciones oficiales en prácticamente todo el planeta, sino que además ha dejado a los deportistas sin la posibilidad de mantener sus entrenamientos y actividades ligadas a su quehacer profesional, al igual que en muchos otros sectores de la sociedad. El confinamiento está siendo una medida dura para todos, pero quizás más para los que están habituados a llevar una vida de mucha actividad física y mucho trabajo en el exterior, recorriendo largas distancias. Un ejemplo de ello son los atletas de fondo, y dos de los mejores de España se encuentran ahora ‘recluidos’ en una casa de Carrión de Calatrava: los hermanos Pérez Moreno.  
María José y Juan Antonio tuvieron la fortuna de estar pasando unos días en su domicilio familiar cuando se precipitaron los acontecimientos que desembocaron en España en estado de alerta. Los dos son conscientes de que sus planes deportivos para la temporada al aire libre se han esfumado y no saben cuándo se podrá regresar a la normalidad. Un año ilusionante, con los Juegos Olímpicos en el horizonte, se ha convertido para los dos, de la noche a la mañana, en una pesadilla que, eso sí, intentan llevar del mejor modo posible.
Se da la circunstancia de que María José Pérez, además de atleta internacional, está a punto de finalizar la carrera de Medicina, y sabe de lo que se está hablando. Por ello, no duda en quedarse en casa y guardar todas las medidas de prevención que se están ordenando, a la vez que se solidariza con el trabajo impagable que están desarrollando los profesionales sanitarios, respondiendo pese al gran «estrés» que están soportando.
María José Pérez, en la cinta de correr y junto a su bicicleta.María José Pérez, en la cinta de correr y junto a su bicicleta. - Foto: LT........
También se lo toma con filosofía su hermano, que también soñaba con convertirse en atleta olímpico este verano, aunque ahora lo único que desea es que todo esto pase. Intenta atenuar el «agobio» que siente por la situación de confinamiento pasando mucho tiempo con sus animales, de los que se confiesa un apasionado. Además de su entrenamiento diario junto a su hermana, se pasa las horas rodeado de sus galgos, de sus canarios y sus jilgueros.

 

(El reportaje completo, en la edición impresa)