12 años de éxitos sin bajar la guardia

Pilar Muñoz
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12 años de éxitos sin bajar la guardia - Foto: Rueda Villaverde

El jefe de la Usecic reconoce que impacta ver a 23 agentes de Guardia Civil armados en un control de carretera y que dan poco pie a que la gente hable o se queje cuando les echan el alto

Seguros, certeros, con nervios de acero y firmes como una roca.  Preparados para intervenir en cualquier momento, para despejar la entrada y registro a una vivienda, actuar ante disturbios y revueltas, contra el tráfico de drogas, armas, terrorismo. Son los boinas verdes de la Guardia Civil.
Los agentes de la Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia (Usecic), más conocidos como ‘los lobos’ (icono que figura en su emblema), tienen un perfil físico y psicológico muy específico, propio, mucha exigencia consigo mismos y entrenamiento a diario para poder hacer frente a situaciones de riesgo. Los 22 hombres y una mujer que integran la Usecic de Ciudad Real están de celebración. Cumplen 12 años en forma, sin bajar la guardia, acumulando operaciones exitosas y distinciones (dos de ellos están en posesión de la Cruz al Mérito de la Guardia Civil con distintivo rojo).
La Tribuna les ha acompañado en uno de los dispositivos que montan a cualquier hora del día y en cualquier lugar de la provincia, principalmente en carreteras y autovías para detectar a traficantes, terroristas o bandas organizadas dedicadas al robo en viviendas y explotaciones agrícolas. En cuestión de minutos montan el control, forman un embudo con conos y sus vehículos por el que pasan los coches y camiones. Antes, en el cuartel, han cogido el armamento y útiles para la misión. Han celebrado un briefing, anglicismo que ha sustituido a la reunión preparatoria de la encomienda del día. Después se dirigen a sus vehículos (una decena) y parten en caravana hacia el punto donde se va a llevar a cabo el dispositivo de seguridad, contra el tráfico de drogas, armas, terrorismo ... Al mando de los 23 agentes está el teniente Fabio Fernández, que explica que cada uno sabe su misión y que una vez montado el operativo  «se puede encontrar de todo» y en los sitios más insospechados. En las autovías lo que más encuentran son drogas y armas.
«Hace poco nos incautamos de 12 kilos de cocaína en la A-4 y hace cosa de un mes de 30.000 cajetillas de Fortuna Rec Line», un tabaco que consume mucho en Gibraltar y se intenta introducir en España.
Dice que la gente suele reaccionar bien, aunque «les choca mucho ver a 23 agentes en un control en una autovía, les produce impacto y da poco pie a que la gente hable o se pueda quejar cuando les paramos».
 

 

Cuatro meses, un choque impactante por la radicalidad
Los 23 agentes que conforman la Usecic (Unidad de Seguridad Ciudadana de la Comandancia), incluido el jefe, teniente Fabio Fernández, estuvieron cuatro meses en Cataluña, en la Seo de Urgel (Lérida). Fueron movilizados ante el 1-O de 2017, la convocatoria  ilegal del referéndum de los independentistas. Se les envió a Cataluña para reforzar la seguridad y mantener el orden junto a compañeros de otras ciudades. «Fueron cuatro meses muy largos», asegura a La Tribuna el teniente Fabio Fernández, quien confiesa que no se imaginaban ni por asomo la situación que se vivía. «Hasta no estar allí no fuimos conscientes de la radicalidad que se vivía. Impacta», asevera tras señalar que algunos llegan a rozar la enfermedad.
Estuvieron en cuatro hoteles. Del primero tuvieron que marcharse por presiones de los independentistas radicales. «El director del hotel así lo creyó conveniente y nos fuimos a otro hotel y de allí a un tercero con escraches incluidos. Un compañero resultó herido», relata el jefe de la Usecic tras lamentar la situación generada en Cataluña. Aguantaron insultos y demás sin hacer uso de la fuerza porque no podían darles mártires.