El parking de la plaza Mayor se impone

M. Lillo
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El concejal del área destaca la reducción del flujo de vehículos en dirección al centro de la capital y el incremento del número de viajeros de enero a agosto

El parking de la plaza Mayor se impone - Foto: PABLO LORENTE

Tras la decena de actividades que organizó el Ayuntamiento de Ciudad Real con motivo de la Semana  Europea de la Movilidad, celebrada del 16 al 22 de septiembre, llega el momento de hacer recuento y de analizar si la ciudad ha cambiado en sus métodos de transporte en los últimos años para pasar de unos más contaminantes a otros que arrojen menos emisiones dañinas para el planeta, que es precisamente lo que se pretende año tras año con la conmemoración de la mencionada Semana Europea de la Movilidad. 
Por lo que respecta a la utilización de los estacionamientos subterráneos, los datos reflejan un volumen importante de ocupación. 
En concreto, el parking de la plaza Mayor es el gran receptor de vehículos en pleno centro de la capital. En él se realizan una media de 14.000 operaciones de vehículos al mes, frente a las 5.500 operaciones que registra el aparcamiento subterráneo de la plaza de la Constitución. Ambos son parking públicos cuya explotación está adjudicada a una empresa privada, contratos firmados a 35 años en el caso de la plaza Mayor (del 23 de abril de 1987 al 23 de abril de 2022) y de 45 años en el caso del parking de la Constitución (del 12 de noviembre de 2001 al 16 de septiembre de 2049). 
El concejal de Movilidad en el Ayuntamiento de Ciudad Real, David Serrano, afirmó que el parking de la plaza Mayor destaca por su gran utilización por parte de los conductores, ya que es el «más céntrico», en el corazón mismo de la ciudad, y de ahí su elevado cupo de operaciones mensuales, con momentos en los que se encuentra al completo o con alta ocupación. 
En este sentido, el edil de Movilidad subrayó la importancia de la construcción del ascensor que se ha llevado a cabo en este subterráneo, ya que era uno de los estacionamientos públicos de España que, a pesar de estar en pleno centro, carecía de dicho sistema elevadores. En concreto, el ascensor se inauguró el pasado mes de mayo y, tras un periodo inicial, pasó a funcionar las 24 horas del día. 
No obstante, el edil de Movilidad comentó respecto a los estacionamientos subterráneos que «cuando culminemos las obras de peatonalización de la calle Toledo, quizás aumente el uso» del parking de la plaza de la Constitución, dijo en relación a las 5.500 operaciones mensuales de media que tiene y a que es menos habitual verlo con el cartel de completo.  
La utilización de estos estacionamientos subterráneos no es el único termómetro de la movilidad en la capital. También lo son los aforadores que se instalaron en su día en la ciudad y que controlaron el flojo de vehículos que circulaban por las principales entradas de la ciudad, por sus rondas y por sus avenidas en dirección al centro. En este caso, los datos, relativos al periodo 2015-2017, también reflejan un descenso de la circulación. De este modo, por ejemplo, la carretera de Valdepeñas, que tenía hasta 13.069 vehículos semanales de media en 2015 pasó a tener 8.210 en 2017, al igual que la avenida de los Reyes Católicos, que pasó de 9.057 vehículos de media semanal a 7.691 o la carretera de Fuensanta, por donde entraban de media a la semana en 2015 un total de 6.005 vehículos y dos años después se habían reducido a 4.428. 
Así lo puso de manifiesto también el edil del área, que afirmó que «año a año baja el movimiento de vehículos privados y, por el contrario, va subiendo el del transporte público».

bus urbano. Este último factor, el del autobús urbano, es otro de los parámetros que también mide el modelo de movilidad al que se camina en la capital. En este caso, Serrano detalló que el servicio ha ganado 38.5000 viajeros en los primeros ocho meses del año y el aumento se suma al que se viene registrando en años anteriores, concretamente desde que a partir de 2015 comenzaron a adoptar medidas como la ampliación y cambio del itinerario de las líneas, los nuevos abonos de viajeros o campañas de información. El siguiente reto de este servicio es afrontar el estudio sobre la accesibilidad de las paradas. 
En concreto, los datos ponen de manifiesto que entre enero y agosto de este año se han subido al transporte público 1.290.926 viajeros, frente a los 1.252.390 del mismo periodo del año anterior, es decir, que ha crecido en 38.536 usuarios, según los datos municipales. 
A estos elementos de la movilidad en la capital se suman fórmulas como la bicicleta o el patinete eléctrico, que según David Serrano también han ido al alza en la ciudad gracias a medidas como la de favorecer la coexistencia con otros medios de transporte con la limitación de la velocidad máxima a 30 kilómetros por hora en todos los barrios de la ciudad.