Invierno de contrastes en el mercurio y seco

I. Ballestero
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Invierno de contrastes en el mercurio y seco - Foto: Rueda Villaverde

Acaba una estación con 17 días por encima de los 20 grados y 28 con temperaturas negativas, y muy corto en precipitaciones, apenas 28,4 litros por metro cuadrado de los que la mitad cayeron en sólo un día, el 1 de febrero

Tras la puesta de sol de este 20 de marzo, el invierno habrá tocado a su fin y empezará en toda la Península la primavera. La estación que se va lo hace mirando al cielo, ya que la falta de lluvias y las altas temperaturas registradas sobre todo desde finales del mes de febrero han hecho que organismos como la Confederación Hidrográfica del Guadiana hayan vuelto a poner sobre la mesa medidas para la restricción del consumo con el fin de afrontar un nuevo periodo de sequía. El invierno que hoy se termina ha tenido una media de temperaturas máximas elevada, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología recopilados por este diario, en concreto de casi 15 grados centígrados, y mínimas también muy bajas, con un promedio de los mercurios más bajos en 1,8 grados. La temperatura media de la estación ronda los 8,4 grados y en Ciudad Real sólo ha llovido nueve días dentro del invierno, lo que hace que la primavera empiece con la capital y la provincia mirando al cielo.
Este invierno ha sido una estación de contrastes en los mercurios. De hecho, en algunos días, como el pasado 21 de febrero, la diferencia entre la máxima y la mínima ha superado los 20 grados en la recta final de una estación con tiempo primaveral que, no obstante, encadenó hasta 17 días consecutivos con mínimas por debajo de los 0 grados, desde el final de 2018 hasta el 16 de enero. La temperatura media de las máximas ha rozado los 15 grados centígrados, y el día con la máxima más elevada este invierno fue el pasado 16 de marzo, con una máxima de 26,4 grados. En el extremo contrario, el 12 de enero, cuando los termómetros cayeron hasta los -4-4 grados centígrados de mínima, aunque hay otros días que no le quedan a la zaga: 6 y 7 de enero, con -3,7 grados, y el 13 de enero, -3,9 grados. La temperatura media de las mínimas, pese a las máximas elevadas, ha sido de 1,8 grados, y la temperatura media del invierno ronda los 8,4 grados centígrados.
Que ha sido una estación de contrastes lo demuestra un hecho: ha habido 17 días con máximas por encima de los 20 grados centígrados, casi todos en la recta final de la estación, y otros 28 con mínimas en las que el mercurio cayó por debajo de los cero grados. Días primaverales con noches puramente invernales.
Ha sido, pues, un invierno de contrastes pero también y sobre todo un invierno seco. Apenas 28,4 litros por metro cuadrado han caído en la capital de la provincia en este invierno, en el que sólo ha llovido en nueve días. El día que más llovió este invierno fue el 1 de febrero, cuando cayó prácticamente la mitad de la precipitación acumulada, 14,8 litros por metro cuadrado, y es este periodo prolongado de sequía y la previsión de que la primavera pueda no ser especialmente lluviosa lo que ha vuelto a encender los primeros avisos que han hecho que, de la misma forma que el invierno se despidió mirando al sol, la primavera llegue confiando en la vuelta de las nubes.