«Sabíamos que podía pasar y lo entendemos»

Manuel Espadas
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Toni Seoane, capitán del Villarrubia, se muestra comprensivo con la decisión del club de presentar un ERTE y ha decidido aplazar una operación en su rodilla derecha

Toni Seoane protege un balón en el choque ante el UCAM Murcia. - Foto: Pablo Lorente

El Villarrubia ha sido uno de los numerosos clubes españoles de Segunda División B que ya ha anunciado que aplicará un expediente de regulación temporal de empleo (ERTE) a todos los miembros de su plantilla para atenuar los graves efectos económicos que va a provocar la crisis sanitaria del coronavirus. 
Una decisión que los futbolistas del conjunto manchego han asumido con resignación y con plena confianza en que el club hará lo posible para que las condiciones de estos despidos temporales sean las mejores posibles. 
Así lo cree su capitán, Toni Seoane, que pasa estos días de confinamiento con sus padres en su domicilio familiar de Cerro Muriano (Córdoba), desde donde está en contacto directo con la entidad para negociar esta delicada situación. 
El centrocampista del Villarrubia acata que en esta decisión del club «los jugadores no tenemos ni voz ni voto, porque esto es como una empresa que depende de sus ingresos, así que sabíamos que esto podía pasar y lo entendemos perfectamente», afirma el cordobés, que espera que este ERTE se aplique en las mejores condiciones posibles.
En este sentido, Toni Seoane se mostraba plenamente confiado en que el club «nos dará todas las facilidades del mundo. El club nos trasladó ese compromiso y yo no tengo ningún tipo de dudas porque llevo aquí tres años y todo lo que nos ha prometido el presidente se ha cumplido, sin necesidad de firmar nada». Por ello, se muestra convencido de que «si hay dinero en caja, se nos ayudará».
Sobre la posible reanudación de las competiciones, el capitán del Villarrubia confesaba que su deseo es poder jugar los partidos que restan para completar la temporada, en este caso en el Grupo IV de Segunda B, aunque recuerda aliviado que «si se suspende, nuestro objetivo ya estaría cumplido», al ocupar el conjunto villarrubiero el puesto 12, con seis puntos sobre el descenso. Antes de este forzoso parón restaban por disputar diez encuentros de la liga regular y el Villarrubia tenía encarrilada la permanencia. 
De cualquier modo, se trata de una incómoda situación de incertidumbre, que además en su caso se traduce en aplazar una operación en su rodilla derecha que tenía pendiente para reparar su menisco; intervención que no programará hasta que no tenga seguro que ya no se jugará más esta temporada.