La gran campaña impulsa la venta exterior de aguardiente

I. Ballestero
-
La gran campaña impulsa la venta exterior de aguardiente - Foto: Rueda Villaverde

El volumen de producción de la pasada vendimia anima las exportaciones de derivados de vino desde la provincia, que superan los 54,4 millones de euros desde el inicio del año vitícola en agosto hasta enero

El volumen de la campaña vinícola que alumbró la pasada vendimia, excedentaria incluso para las elevadas previsiones iniciales, parece haber revitalizado la actividad de las alcoholeras. Después de un año en el que tuvieron verdaderos problemas para acceder al vino por los elevados precios del mercado, que a su vez disparaban las elaboraciones destinadas a subproductos, este ejercicio vitícola parece haber recuperado la destilación como una de las variables que sumar a la ecuación para mantener los precios elevados y las ventas de orujo de uva y de aguardiente de vino en el exterior se han incrementado más de un 50 por ciento entre los meses de agosto y enero, coincidiendo este último mes con una caída en las ventas de vino con respecto al ejercicio anterior. De hecho, según las cifras del Instituto de Comercio Exterior consultadas por este diario, las ventas de vino y de alcohol en el exterior caminaron parejas en el primer mes de este ejercicio, ya que las primeras superaron los 29 millones de euros y las segundas registraron un importante crecimiento con respecto al año anterior y rompieron en un mes la barrera de los 20 millones de euros.
Sólo en el mes de enero, las ventas exteriores de aguardiente de vino crecieron un 73 por ciento en la provincia de Ciudad Real. Alcanzaron, además, el nivel más alto para un inicio de año de toda la serie histórica, porque incluso en la campaña de 2013, excedentaria también y de volúmenes similares a la actual, incluso más elevados, las exportaciones de aguardiente de vino habían alcanzado los 7,98 millones de euros. Desde que comenzó la campaña (agosto), las alcoholeras de la provincia de Ciudad Real han superado los 54,4 millones de euros en exportaciones de orujo de uva y aguardiente de vino, alrededor de un 56 por ciento más que en el mismo periodo de la campaña anterior, cuando en el mes de enero habían sumado 34,68 millones de euros. Al cierre del año vitícola, en el mes de julio, el negocio de aguardiente y orujo de uva en el exterior había alcanzado los 93,51 millones de euros. La campaña actual ya ha superado la mitad de esa cifra en espera de la recta final, normalmente activa para estas ventas.
No sólo el negocio de las alcoholeras en la venta exterior de aguardiente de vino y orujo de uvas se ha visto beneficiado en volumen por la producción de la pasada vendimia, también lo ha hecho en precio. De hecho, y salvo pequeños altibajos, el precio medio del aguardiente de vino en el extranjero ha ido creciendo desde el inicio de la campaña, y alcanzó en el mes de enero, según las cifras del Instituto de Comercio Exterior, los 3,69 euros por litro de alcohol 100 por cien, lo que supone el nivel más alto de los últimos ejercicios no sólo para el mes de enero, sino para la cotización de este producto en general. Para encontrar un valor medio más alto en las exportaciones de estos productos hay que remontarse a la campaña 2013-2014, también marcada por una gran producción, cuando en el mes de febrero la cotización exterior del aguardiente de vino alcanzó los 4 euros por litro.
La elaboración de derivados como elemento de equilibrio para las campañas vinícolas está recogido en el documento base del Plan Estratégico del Vino que el Gobierno regional presentó al sector semanas atrás, y que aboga por establecer una cuota fija en función de las tres variables de producción para estabilizar tanto el mercado de los alcoholes y subproductos como el mercado del vino, con el fin de evitar los vaivenes de precios que se dan con las diferentes cosechas. Este año vuelve a servir de ejemplo sobre la incidencia de las producciones en estos mercados.