Cuatro sonómetros medirán el ruido en El Torreón

Manuela Lillo
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Se instalarán en 24 puntos del barrio y conformarán el mapa del ruido, que determinará la declaración de la futura ZAS

Cuatro sonómetros medirán el ruido en El Torreón


A partir de esta semana, el barrio del Torreón contará con medidores que registrarán todo el sonido que se genera en la zona con el fin de determinar los niveles de contaminación acústica existente y las distintas fuentes generadoras de ruido. En concreto, se instalarán cuatro sonómetros, previsiblemente se instalarán hoy martes 10 de septiembre, en distintas calles y se mantendrán en ellos durante una semana, las 24 horas del día. Posteriormente, se trasladarán a otros cuatro puntos y posteriormente a otros cuatro sucesivamente hasta completar las 24 zonas que se han señalado para recoger el sonido. 
Esta actuación forma parte de la confección del mapa del ruido que impulsó el Ayuntamiento de Ciudad Real fruto del compromiso adquirido por el anterior equipo de Gobierno de Pilar Zamora para abordar el problema de la contaminación acústica, principalmente en el barrio del Torreón debido a las quejas de los vecinos por las molestias que vienen sufriendo. De hecho, esas quejas arreciaron en la legislatura pasada con la constitución de la plataforma vecinal que reivindicó medidas efectivas para la reducción de las emisiones de ruido.  
De este modo, la instalación de los sonómetros se efectuará en farolas, «dado que la normativa marca que se instalen a cuatro metros de distancia», detallaron a este diario fuentes municipales al mismo tiempo que recordaron que el mencionado mapa de ruido se realizará en toda la ciudad. 
En este sentido también se pronunció a este diario la concejala de Medio Ambiente, Mariana Boadella, quien confía en que dicho plan esté culminado «para finales de año». En concreto, se adjudicó el pasado mes de abril a la empresa Eurocontrol y se elaborará teniendo una especial atención a la Zona Ambientalmente Saturada (ZAS), en El Torreón. 
Boadella explicó que la elaboración de dicho mapa requiere de «cientos de mediciones» en la ciudad, algunas de ellas continuas y otras puntuales para determinar las fuentes de ruido específicas. «En base a los datos», se determinarán las calles que formarán parte de la llamada ZAS de la capital, un área que se redujo en la pasada legislatura de manera que actualmente sólo afecta a cuatro calles: Madrilas, Cierva, avenida del Torreón e Hidalgos. 
la futura zas. En este sentido, Boadella afirmó que desde el equipo de Gobierno no hay una intención previa de ampliar o reducir el número de calles afectadas, sino que la delimitación de la llamada ZAS se determinará «en base a los datos» que arroje el mencionado mapa de ruido. «Los criterios subjetivos no sirven en esto, hay que tener datos objetivos», apostilló la edil. De este modo, aquellas calles en las que se detecten exceso de decibelios, serán las que se incluirán en la ZAS, de manera que el mapa de ruido permitirá hacer una radiografía acústica y adoptar posibles medidas correctoras. En este sentido, destacó que todas las mediciones se llevarán a cabo con aparatos homologados y cumpliendo toda la normativa y todos los requisitos que existen al respecto para garantizar la correcta elaboración de dicho mapa.  
campañas y sanciones. Para atajar los problemas de ruido que se generan en la ciudad, Boadella ve dos instrumentos, uno de ellos coercitivo y otro educativo y social. Éste último consiste en la realización de campañas de concienciación que permitan que los ciudadanos que se encuentran en locales de copas o en zonas de ocio sean conscientes de las molestias que pueden causar al hablar a gritos a determinadas horas. La finalidad, que se pongan en la piel de los vecinos y eviten esta fuente de ruido. 
El segundo instrumento son las sanciones que se vienen imponiendo para quienes incumplen la ordenanza de ruido. En este sentido, la edil detalló que a lo largo de 2018 se tramitaron 106 expedientes sancionadores por ruidos y vibraciones, mientras que en el primer semestre de este año se han cifrado en 49, por lo que su volumen se mantiene «más o menos constante». De entre las actas que se tramitan señaló algunas como las que se generan por ruidos en el interior de inmuebles donde se celebran fiestas, por conductores que circulan con la música muy alta o por ladridos de perros, entre otros. La cuantía de las sanciones varía en función de la gravedad de las infracciones y de la reincidencia de quienes la generan. 
Para desarrollar las mediciones, el Ayuntamiento adquirió en la legislatura pasada nuevos sonómetros y ofreció un curso de formación a policías locales sobre esta cuestión.