Un clamor contra el presidente

SPC
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Un clamor contra el presidente - Foto: Julio Muñoz

Cs reclama que la concentración de este domingo sea un «toque de atención» a las políticas de Sánchez, frente al que el PP estudia hacer uso de «todas las herramientas parlamentarias»

Las principales fuerzas políticas de derechas en España están en pie de guerra por la estrategia que mantiene el Gobierno frente al desafío independentista en Cataluña. Y, con la concentración que han convocado para este domingo en Madrid, así se lo quieren hacer saber, dejando claro que harán uso de todos los mecanismos de los que disponen para desalojar a Pedro Sánchez de la Moncloa.
Así, el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, pidió ayer que la concentración se convierta en un «clamor» contra la política del líder del PSOE en Cataluña y la que denominó «mesa de la vergüenza». «No puede haber mesas paralelas al Estado de Derecho y no se puede negociar lo que no es negociable», aseveró, antes de reunirse con empresarios andaluces en Sevilla, donde insistió en que Sánchez «no puede negociar con los que han intentado dar un golpe de Estado ni nuestra soberanía nacional, ni reformas de la Constitución, ni indultos ni privilegios».
El máximo responsable del partido naranja afirmó que va a liderar la marcha «con muchísima generosidad y participando todos, da igual a quién se haya votado», y recordó que es el momento de «estar unidos». «Lo importante es que Sánchez escuche un clamor defendiendo la democracia y la Constitución, y la igualdad de todos los españoles», apuntó, convencido de que el acto va a ser «un éxito y un toque de atención para el presidente del Gobierno, para que escuche y entienda que ese es un camino a ninguna parte».
Para Rivera, la única solución para la crisis en Cataluña pasa por «la Constitución, la convivencia y la democracia entre españoles, y no por aquellos que quieren liquidar la nación». Por ello, tras apostar por volver a los grandes consensos de Estado para reformar las pensiones, la educación o el modelo de empleo, sostuvo que «no es el momento de situar a los españoles en bandos de izquierdas y derechas», porque eso «está caduco y es del siglo pasado».
Así, aunque cree que los comicios de mayo serán «una manera de decir a Sánchez basta ya», abogó por «unas elecciones generales» y advirtió que «hasta que no haya un Gobierno constitucionalista, estable y con mayoría parlamentaria, seguiremos estancados».