Brandon fija en 'Akeva' su senda como autor

Hilario L. Muñoz
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El escritor residente en Ciudad Real tiene en las librerías un libro en el que la poesía pasa a un segundo plano para centrarse en el diario de una niña que muestra su familia y su entorno

Brandon fija en ‘Akeva’ su senda como autor - Foto: PABLO LORENTE

El escritor ecuatoguineano residente en Ciudad Real César Brandon, que hace dos años se dio a conocer como ganador del concurso televisivo Got Talent, ha publicado el que ya es su tercer libro, Akeva, una obra que «está más cerca de cómo me veo yo como escritor», confiesa. Mientras sus dos primeros libros, Las almas de Brandon y Toda la felicidad del Universo, son poemarios, su nueva publicación se adentra en la narrativa.
En una conversación con La Tribuna, este estudiante de Máster de la Facultad de Educación de Ciudad Real, apunta  que «Akeva es un libro que llevaba escribiendo casi dos años». Pero al mismo tiempo «es un relato que para mí era un poco más necesario» puesto que  «siempre me he considerado más un escritor de narrativa y no de poesía». De hecho, muchos de los comentarios que en su día se hicieron sobre los poemas que le dieron a conocer en televisión ensalzaban el valor de sus poemas en cuanto a su desarrollo ‘narrativo’. A pesar de ello, el lenguaje introduce elementos poéticos.
Brandon admite, que esta obra es la que mejor le muestra, puesto que la publicación de 2017 obedece al éxito que tuvo en televisión y los poemas de Las almas de Brandon siguen un poco esa misma línea, «eran ese grito de querer mostrar al mundo editorial que yo tenía un espacio de alguna forma», comenta, lo que conlleva que su resultado final fuera un tanto caótico. Del segundo libro cree que fue un modo de «cumplir expectativas, de ver qué pasa ahora».
Pero Akeva, «es una obra que se ha publicado sin ningún tipo de plazos, es un libro mío en el que cuento cosas que para mí son importantes y en el que establezco una relación con la literatura un poco más profunda», remacha.
En cualquier caso, esta obra «iba a formar parte de otra colección, pero al final decidí que era importante que fuera su propia historia, porque para mí es un relato para nada casual, un poco más necesario».
La obra se presenta como el diario de una niña, escrito de una forma un tanto caótica, en el que los temas van saltando en función de las impresiones de cada día de la pequeña que supuestamente plasma su confesiones en el papel. «El diario está completamente desorganizado, desde la primera página hasta la última», aclara Brandon, quien comenta que mientras estaba escribiendo, «quería que el lector tuviera la sensación de estar cotilleando, de estar metiéndose en un mundo que no es suyo, que está mirando un cuaderno que se ha encontrado».
La protagonista de la obra se llama Eva, «una niña que por su situación familiar casi siempre se encuentra sola y decide empezar este cuaderno y habla como si fuera una amiga o una hermana, es una chica a la que le cuesta dar nombre a las cosas que no le hacen justicia». Sin embargo, advirtió que las razones por las que la pequeña utiliza el nombre de Akeva forma parte del relato y prefiere no destriparlo.
Cada una de las entradas del diario se convierten en pequeños relatos, a través de los cuales el lector va conociendo en a Eva, la protagonista, así como de las personas que integran «su familia y el entorno en el que vive en su país».
El autor avanza que Akeva «marca el camino que quiero seguir como escritor». En cualquier caso, Brandon que ya está escribiendo el que será su cuarto volumen insiste en que «será bastante diferente a este, pero una de las cosas por las que a mí me gusta escribir, es porque aunque dos obras sean tan diferentes, se sabe que son míos, se encuentra alguna forma mía en todas las obras que tengo».