El muro de los selfies crece a otra pared

D. F.
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Voluntarios y monitores de Laborvalía completaron ayer un segundo mural en la misma plaza de Cervantes por petición expresa de los propietarios del solar tras ver la primera obra

El muro de los selfies crece a otra pared - Foto: Rueda Villaverde

Finalmente, el mural que Laborvalía pintaba para que sirviera de fondo fotográfico de la Pandorga se ha extendido a otro solar próximo en la misma plaza de Cervantes, que ayer mismo ya se había completado.

Y si el primer mural, en el número 2 de la plaza era una evocación directa de la fiesta del 30 y 31 de julio; el del número 5 es damero que combina rosa, verde y blanco para esconder una expresión «con la que decimos que nos vamos todos de vacaciones y que ha sido un placer estar aquí», explica Sergio Afonso, uno de los tres monitores de Laborvalía que encabezan este proyecto.

El crecimiento de la obra, que cuando empezó el lunes era de sólo un mural, se debe a que el propietario del otro solar, con un muro muy parecido al que sirvió de lienzo para la primera propuesta «nos ha pedido que si se lo podíamos dejar también en condiciones y como estábamos ya liados, nos daba un poco igual y nos hemos lanzado», advierte Afonso, quien reconoce que la extensión de su trabajo se ha visto facilitada porque en la primera jornada «adelantamos bastante» y eso les ha permitido ahora dedicar la mayor parte de sus esfuerzos al segundo muro, que aún así se concluyó antes del mediodía con las mismas ocho personas, cinco voluntarios y tres monitores.

El muro de los selfies crece a otra paredEl muro de los selfies crece a otra pared - Foto: Rueda Villaverde

En cualquier caso, el monitor detalla que el diseño de segunda pared «pensamos en hacer un diseño sencillo, pero lo esperamos mejorar a la vuelta de las vacaciones».

Los dos muros se identifican con la firma del equipo de Laborvalía y ya antes de estar concluidos levanta la curiosidad de quienes transitan por la plaza de Cervantes. De hecho, ayer ya había personas que inmortalizaban el trabajo de monitores y voluntarios mediante sus teléfonos móviles.

De esta forma, los autores ven corroborada su apuesta: «Lo hemos hecho para que la gente se haga selfies con ellos, para que durante la Pandorga usen de fondo el pañuelo de yerbas o los motivos de color como fondo», insiste Afonso, que además proclama que de esta forma hay un nuevo lugar para quedar y socializar, mediante la revitalización del espacio urbano.

Una de las voluntarias implicadas en la realización de este mural, Estefanía, reconoció que disfruta con los proyectos de Laborvalía, «me gusta mucho pintar», tanto por el ambiente que se vive entre todos los que participan como por ver que el público se interesa por el resultado.

En este sentido, Estefanía admite que ya ha estado en otros murales realizados con Laborvalía, «en Carrión de Calatrava, en La Solana, aquí en Ciudad Real, en Puertollano... en muchos sitios ya», abrevia para no alargar la relación.