«La literatura es comunicación»

Diego Farto / Ciudad Real
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Lur Sotuela, escritor./ - Foto: LT

La voz de Lur Sotuela suena grave y profunda a través del teléfono, pero al mismo tiempo adquiere tonos cálidos cuando habla de la relación con los lectores, del papel que juega el mar en la literatura o los contenidos de la fantasía como herramienta indispensable en la construcción de los cuentos que forman Alucinario.
¿El cuento es un género agradecido para la fantasía?
Yo no entiendo el cuento realista. En un libro de relatos me gusta ver que hay un sitio para la fantasía. Eso no quiere decir que no utilice planteamientos reales, pero les va mucho mejor el género fantástico. El cuento se escribe de otra manera, desde luego que me encuentro mucho más cómodo en este tipo de relatos.
¿En qué medida ese lazo entre fantasía y cuento se relaciona con que en el relato corto depende mucho de la sorpresa?
De alguna manera, el cuento fantástico es más eficaz. Por ejemplo, en este libro el cuento Rara Pulpis, en el que un pulpo pide al protagonista que le ayude, la sorpresa final es muy inquietante. Éste es un cuento un poco raro, con un final sorpresivo que lo que busca es causar un impacto al lector. Es más sencillo intentar cubrir esa sorpresa con algo que se salga de la vida cotidiana, alguna fantasía que dé ese final inesperado.
En el cuento que acaba de mencionar y en otros relatos el mar está muy presente, ¿cuál es su relación con la playa, la costa, el mar?
Yo nací en Bilbao y cuando te alejas del mar visualizas la costa como un lugar especial, con un concepto de libertad. Pero a mí me gusta la playa, me gusta el río, tanto en mi poesía como en mi prosa reflejo los aspectos más naturales de la realidad, los campos, los árboles, la idea de la vuelta a la naturaleza. El mar es un elemento que me produce serenidad, pero también está la tormenta y la ola. En realidad, el mar nos ofrece muchas simbologías, puesto que también es lo desconocido. A mí me gusta mucho cuando escribo pensar en el mar.
En muchos de sus relatos los personajes están solos, reflexionan, recuerdan, escriben sobre otros, pero están solos. El escritor y el lector también están solos. Al final, ¿la literatura es una actividad solitaria?
Es verdad, hay una soledad, pero al final la literatura es una forma de comunicación entre dos personas. Espero que la presentación en Ciudad Real el miércoles que viene, en la que participará el actor José María Arcos, servirá para extenderse y conocerse. Yo creo que una literaria impresa no está terminada hasta que el lector lo lee. Por eso, hay tantas lecturas como lectores. El otro día, un catedrático hablaba de lo mismo. Uno de los puntos fuertes de la literatura es dar al lector esas claves para encontrar su historia en el libro. La lectura es una actividad solitaria, pero a la vez es un tiempo compartido entre el escritor y el lector.