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"No soy monárquica, pero creo que la institución da estabilidad"

María Albilla (SPC)
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"No soy monárquica, pero creo que la institución da estabilidad"

La escritora Carmen Posadas se desenvuelve en la novela histórica como una reina en su palacio. Y así lo vuelve a demostrar en La leyenda de La peregrina, una novela que sigue la pista de la perla más magnífica de todos los tiempos desde que emergió en una pesquería panameña y acabó en manos de Felipe II a finales del siglo XVI hasta que aparece colgada en el cuello de Elisabeth Taylor en la época dorada de Hoyllywood. 

Esta vez la historia de La Peregrina no es la de la una persona, sino la de un objeto, pero lleno de encanto, intriga y misterio...

Siempre me he preguntado qué pasaría si ciertos objetos hablaran, porque nosotros pasamos por la vida y morimos, pero los objetos permanecen y hay algunos que han pasado por sitios tan prominentes que han tenido que ver cosas increíbles. 

¿Esta perla ha estado siempre vinculada a los círculos de poder?

Desde que apareció en Panamá a finales del siglo XVI hasta el siglo XXI siempre ha estado en los centros de poder. Al poco de aparecer en una pesquería, se la regalaron a Felipe II, el monarca más importante del mundo. Sigue en posesión de la Casa Real española durante toda la dinastía de los Austria y parte de los Borbones hasta que Pepe Botella la roba y pasa a Francia a la familia Bonaparte, también la más importante del momento en Europa y, por tanto, en el mundo. Desde allí después salta a la corte de la reina Victoria y de ahí... a Hollywood. La verdad es que ha sido muy divertido seguirle los pasos y escuchar a ver qué tenía que contar.

¿Qué historia de todas las que le ha contado esta joya es la que más le ha entretenido?

Qué difícil. Me gusta desde cómo la pescan en Panamá, donde trabajaban los esclavos. Ellos se sumergían las veces que hiciera falta y a veces les reventaban los pulmones o, si tenían suerte, podían comprar su libertad.

También me interesó mucho ese despojo humano que fue Carlos II. Tuvo una vida tristísima. Cuando subió al trono con cuatro años ni se tenía en pie, no sabía caminar y le tuvieron que sujetar con unas cuerdas... Le hicieron unas perrerías para que tuviera hijos... 

Dice que quiere contar la cara B de la Historia porque la A ya nos la han contado muchas veces.

Sí, me interesa más la parte humana de todos estos personajes. Mi intención era que el lector sintiera la sensación de que estar mirando por el ojo de la cerradura y espiando la vida de toda esta gente. Y ahí está la vida privada, los sentimientos y las pasiones de estas gentes.

¿Es más divertida esa cara B?

Es más divertida y, sobre todo, más humana, por eso es con la que nosotros nos podemos identificar. Además es también la que explica la cara A. Si tú entiendes cómo era la vida íntima de Felipe II, comprenderás también alguna de sus decisiones.

¿Cómo pasó La peregrina de las reinas europeas a Elisabeth Taylon, otra reina, pero en este caso del celuloide?

Poder y dinero... Hollywood en su época dorada tenía ambas cosas. Y grandes pasiones como la de Richard Burton y Elisabeth Taylor. Ambos estaban casados con otras personas, pero se enamoraron ciegamente en Cleopatra. Al poco se casan y le regala la perla... Como ves, la perla siempre está en sitios privilegiados.

Burton la compró en una subasta, pero aquella fue una pelea reñida. ¿Qué sucedió?

Richard Burton la compró en una subasta en 1964 y en esa misma pujó Alfonso de Borbón Dampiere, que luego se casaría con Carmen Martínez Bordiú. Él pujaba en nombre de su abuela, la reina Victoria Eugenia, a quien su marido, Alfonso XIII, le había regalado años atrás otra perla haciéndole creer que era La peregrina. No lo era y ella siempre la quiso. 

Alfonso XIII tenía la costumbre de regalar a su esposa una joya cada vez que tenía una nueva amante, supongo que se sentía culpable... Vete tú a saber qué pecado tenía que expiar cuando en 1914 le dijo que le iba a regalar La peregrina, pero le debió parecer muy cara y no lo hizo y le regaló otra perla. Cuando ella supo que su perla no era la que pensaba, mandó a su nieto a pujar en esa subasta.

Pero la historia de esta pieza no acaba aquí. Cuando la actriz fallece vuelve a salir a subasta y en 2011 se vende por nueve millones de euros. ¿Le ha seguido la pista?

Sí, intenté averiguar qué había pasado con esta perla y lo que se sabe es que es que se vendió de nuevo por un precio récord hace 11 años. Las casas de subastas son muy discretas y lo único que puede saber es que la compró alguien de los países árabes. Tras la publicación del libro, sin embargo, alguien me llamó y me contó un rumor que estoy tratando de contrastar porque, de ser cierto, sería absolutamente tronchante, pero claro... ¡no lo puedo contar todavía! De confirmarse, sería una pirueta más de la perla.

¿Tronchante?

Sí, sí. Gracioso, paradójico... Siempre la realidad supera la ficción.

¿Hay algún rey o reina con el que le gustaría tener un cara a cara para hablar de los secretos de la perla?

No sé sí sería un cara a cara, pero sí llama mucho la atención uno de los monarcas que la usó, Carlos II El hechizado. El pobre era un deshecho humano, era producto de la consanguinidad de los Austria que durante generaciones se casaron y se casaron entre ellos. Todos los abuelos de Carlos II eran primos entre sí. Él era cuñado de su propia hermana, su tío era su primo... terrible. Así, que con cuatro años no se tenía en pie, con nueve no tenía dientes, con 20 ya estaba calvo... Hay viajeros de la época que recuerdan que a este rey le gustaba usar La peregrina en el sombrero, yo creo que era tan feo que se la ponía para que miraran a la perla en vez de a él.

Con esos extraños parentescos, no quiero ni imaginar cómo serían sus cenas de Navidad...

Ahí eran todos más que allegados. Aquello era un incesto permanente.

Tanto que ellos mismos acabaron con su propia dinastía...

Así es y así llega Felipe V al trono. Por cierto, que me ha encantado recrear su vida porque estaba loco como una cabra. Peligrosamente loco. Él se creyó que alguien le quería envenenar a través de los ropajes y no se cambiaba jamás. Tampoco se cortaba el pelo ni las unas... Imagínate lo que podía ser aquello. Solo le abstraía de los vapores que sufría oír cantar a Farinelli, un gran amante, por cierto, a pesar de estar castrado.

¿Ha fantaseado alguna vez con tener entre sus manos La peregrina?

¿Sabes que tuve oportunidad y no pudo ser? Cuando se iba a subastar al venderla los herederos de Elisabeth Taylor, como era una pieza tan extraordinaria, la casa de subastas organizó una turné para exhibirla. Estuvo en Madrid, París, Londres... y en esta última ciudad iba a ir a verla pero al final no pude, en Madrid se me pasó la fecha... y la perla me esquivó.

Tenemos controlada La peregrina, sabemos que hay una parecida que era la de la reina Victoria Eugenia, pero hay una tercera perla que acabó en manos de la madre del asesino de Rasputín. Cuénteme esa historia, por favor... 

Es una historia increíble y, para más confusión, se llama La pelegrina. Apareció en la misma pesquería de Panamá y se la regalaron también a Felipe II, que estaba a punto de casarse con María Tudor a quien se la da. Ella era su tía pero cayó rendida ante él, se enamoró profundamente aunque era mucho mayor. Toda su ilusión era quedarse embarazada y le dijeron que las perlas ayudaban, así que siempre, siempre la llevaba. Cuando muere, la reina Isabel se la devuelve a Felipe y años más tarde Felipe IV se la regala a su hija cuando se casa con Luis XIV. En aquella corona permaneció hasta María Antonieta y en la revolución francesa la roban. Apareció años más tarde en San Petersburgo en manos de la madre del asesino de Rasputín, el príncipe Yusupof, una muerte en la que estuvieron implicados, por cierto, los servicios secretos británicos.

¿Podría decirme si la Corona sigue enriqueciendo el joyero real con piezas tan magníficas?

Pues, lo que yo sé es que Felipe VI le regaló una tiara a Doña Letizia... La que sí han llevado, también la Reina Sofía, es la perla que le regaló Alfonso XIII a Victoria Eugenia.

¿Hay alguna transformación de esa perla que cree que le quedaría mejor que otra a Doña Letizia?

Yo pienso que como más luce es como collar. Cuando la tuvo Elisabeth Taylor, la llevaba en una cadenita muy fina que se le caía todo el tiempo. Entonces la llevó a Cartier para que se la montaran en un collar que, precisamente, había visto a María Tudor. Copió un montaje espectacular.

La Casa Real española no está pasando en la actualidad por su mejor momento. ¿Hay alguna joya que pueda arreglar esta situación?

Me da mucha lástima lo que está ocurriendo. Pienso que el Rey Felipe está haciendo un gran esfuerzo y es una persona seria y trabajadora. Yo no soy monárquica, pero sí reconozco que esta institución da mucha estabilidad. Con esto, espero que se solucionen las cosas.

En cualquier caso, el reinado de Juan Carlos I parecía una cosa y ahora se está viendo una cara B.

Desde luego, lo que pasa es que las cosas deben juzgarse en su conjunto y ahora estamos viendo toda la parte más reprobable, que no disculpo en absoluto. Pero creo que cuando se ponga todo en perspectiva se juzgará tanto lo bueno como lo malo y se podrá ver el personaje en su justa dimensión.

Demuestra un hábil manejo del idioma en el libro variando el lenguaje en función de la época y el personaje. ¿Qué le parece que desaparezca como lengua vehicular en la Educación?

Tú le cuentas esto a un inglés, a un francés o a un italiano, que alguien ha decidido propiciar que la lengua que hablan 500 millones de personas en el mundo no la aprendan en el colegio y dirían que están locos. Pues eso es lo que está pasando aquí. Privar a los niños de aprender este idioma es un verdadero disparate.