El orgullo más político

SPC
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El orgullo más político - Foto: Mariscal

Líderes de Ciudadanos, con Arrimadas a la cabeza, abandonan el desfile escoltados por la Policía entre gritos de 'Con Vox no se pacta'

La manifestación del Orgullo, que este año conmemora el 50 aniversario de las revueltas de Stonewall y homenajea a los pioneros en la lucha por los derechos del colectivo, recorrió ayer el corazón de Madrid, en un ambiente festivo pero teñido por los abucheos de decenas de personas contra una comitiva de Ciudadanos que asistió a la marcha.
Con su portavoz nacional, Inés Arrimadas, a la cabeza, los políticos abandonaron pasadas las 22,30 horas el desfile después de que un grupo de asistentes les impidiera seguir avanzando en la marcha durante cerca de una hora. Con presencia de Policía Municipal de Madrid y Policía Nacional, los miembros de Ciudadanos -entre ellos la vicealcaldesa de la capital, Begoña Villacís, y el portavoz de la Asamblea, Ignacio Aguado- salieron escoltados por los agentes a la altura de Neptuno, en el paseo del Prado. 
Durante casi una hora, un grupo de manifestantes se colocaron delante de la pancarta de Cs, impidiendo que la marcha continuara el recorrido previsto. Al final, intervino la Policía Municipal, los separó y los miembros del partido naranja decidieron marcharse. 
Con lágrimas en los ojos de algunos miembros de la formación, se fueron de la marcha mientras lamentaban lo sucedido. Las personas congregadas a su alrededor gritaban consignas como Con Vox no se pacta, No sois bienvenidos, Que empiece el Orgullo, Fascistas, Fuera, fuera y Sí se puede
Arrimadas responsabilizó al PSOE y a Podemos de la «agresión» sufrida en la manifestación del Orgullo, por considerar que ambas formaciones han estado alimentando «el odio» contra los votantes de Ciudadanos. 
«Un día de vergüenza». La política lamentó que la reivindicación «se haya puesto del lado de los que quieren ser intolerantes», después de llamar «fascistas» a las personas que durante la marcha les habían lanzado «botellas, hielos y vasos». 
«Los fascistas que hoy nos han intentado echar del Orgullo no se van a salir con la suya», añadió al mismo tiempo que el grupo de personas alrededor lanzaba gritos de «libertad» que impedían a la dirigente de Ciudadanos hablar.
«Es un día de vergüenza, de infamia; hago una apelación directa al PSOE y a Podemos por haber alimentado este odio contra los votantes de Ciudadanos», sentenció.