Los vecinos echan a unos ocupas y alertan ante otros asaltos

Pilar Muñoz
-

Se concentraron ante la vivienda de Miguelturra 'ocupada' y lograron que se marcharan tras percatarse de que un individuo había entrado en una casa y cambiado el bombín para que entrara esta familia

Los vecinos echan a unos ocupas y alertan ante nuevos asalto

La presión de los vecinos ha echado a unas personas que habían ocupado ilegalmente una vivienda de Miguelturra. No es un caso aislado y tanto la Guardia Civil como la Policía Local del municipio tienen conocimiento de estos y otros  hechos porque han recibido las llamadas de muchos vecinos, según han asegurado a La Tribuna tras alertar ante nuevos posibles asaltos a viviendas vacías porque en ese momento los dueños están fuera o porque son propiedad de los bancos.
El vecindario se concentró frente a la vivienda ocupada en la calle Peralvillo guardando la distancia de seguridad y con mascarillas «haciendo saber a la familia de etnia gitana que había ocupado la casa, vacía y propiedad de una entidad bancaria, que no podía estar ahí» , explican las fuentes.
Ante la disposición de los vecinos, la familia abandonó la vivienda. Al parecer esta gente puede acceder a la casa con un  contrato falso de alquiler que le facilita un sujeto. Por el modus operandi, detrás de estos hechos podría estar un grupo organizado o un individuo que engaña a gente con un contrato falso de alquiler de una vivienda. Unos y otros operan igual: se valen de un tercero para que entre en una vivienda vacía, cambie el bombín y luego le dé las llaves a los ‘inquilinos’ ocupas.
En el caso de Miguelturra, de la vivienda de la calle Peralvillo, un hombre de origen marroquí entró por la fuerza en la casa, cambió el bombín y facilitó el acceso a terceros. El viernes por la tarde los vecinos dieron parte a la Guardia Civil que se personó en el lugar, pero no había nadie. La familia ‘ocupa’ regresó el sábado y se llamó a la Policía Local, que levantó un acta.
Las fuentes explican que los vecinos se dieron cuenta alertados por movimientos extraños de tres individuos de origen marroquí. Fue entonces cuando el vecindario se puso en movimiento y empezó a presionar. Se congregaron frente a la vivienda ocupada y consiguieron que se fueran.
Los vecinos también indican que se habían conectado a la luz y agua de forma ilegal. En este caso, las personas que viven en las casas colindantes fueron rápidas , dieron parte a las compañías de electricidad y agua.
Para evitar estas prácticas ilegales, las fuentes hacen un llamamiento para que los vecinos estén alerta y denuncien de inmediato ante la Guardia Civil o la Policía actitudes extrañas o cualquier ocupación ilegal.
Este fin de semana el vecindario alertó, se movilizó y se evitó que ocuparan otra vivienda, apuntan las fuentes.