Una mano amiga en medio del caos

P. Muñoz
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Una mano amiga en medio del caos

El enfermero ciudadrealeño Federico Bermúdez relata su experiencia con el equipo sanitario enviado por España a Mozambique para ayudar a la población tras el paso del ciclón Idai

Lleva diez años trabajando en el hospital de Vallecas, en Urgencias y a diario él y el resto de compañeros se enfrentan a situaciones difíciles y críticas por cómo llegan algunos pacientes. La muerte está muy presente, «no es que te acostumbres, pero algo te endureces, aunque no tiene nada que ver con lo vivido en Mozambique».
Federico Bermúdez Ruiz, enfermero nacido en Ciudad Real y en la actualidad en Urgencias del Hospital Infanta Leonor de Madrid, ha estado en el país africano formando parte del dispositivo desplegado por el Gobierno español el pasado abril para prestar ayuda a la población tras el paso del ciclón Idai. «Cuando llegas allí te das cuenta de que no estás tan curtido como pensabas: el primer día me avisan de una mujer gestante que llega sangrando, el niño nace muerto y cuando te estás recuperando, te llega un niño con una fiebre de 40 grados que no éramos capaces de bajar ni con antitérmicos ni antibióticos y de repente, empezó a convulsionar y entró en parada cardiorrespiratoria», relata a este diario tras asegurar que las cosas son muy distintas allí. «En España la gente se muere cuando es muy mayor o tiene la mala suerte de contraer una enfermedad grave. Allí no. Después de aquel niño vino una niña también muy mal. No te da tiempo a asimilar lo que ha pasado. Cuando regresas a casa es cuando te vienes abajo».
Confiesa que ha sido «muy duro, doloroso», pero no todas las experiencias que vivió en la antigua colonia portuguesa fueron tan traumáticas porque «la gente es muy agradecida, con sus gestos te demostraba su agradecimiento y nos traían anacardos, que allí es un pequeño tesoro, mangos...»
Antes de Mozambique estuvo en el Sáhara y en Tanzania, experiencias que le han ‘enganchado’ a un continente que «tiene algo especial» y al que regresó de la mano de los ministerios de Asuntos Exteriores y de Sanidad que crearon un equipo de atención en Emergencias y Catástrofes en el que Federico lleva tiempo enrolado. A finales de marzo, el ciclón Iday arrasó la costa africana del Índico y a través de la OMS se pidieron equipos médicos de ayuda. España envió dos rotaciones: la primera partió el 29 de marzo y regresó el 11 de abril y la segunda, en la que estaba este ciudadrealeño llegó a Mozambique el 14 de abril y regresó el 3 de mayo. Los primeros montaron el hospital de campaña y los segundos se afanaron en atajar las infecciones y en la atención al gran número de personas con miembros amputados. De ahí la importancia del servicio de rehabilitación.
Federico y sus compañeros recibieron la visita de la reina Letizia, que se desplazó a Dondo para conocer el hospital de campaña montado por los sanitarios españoles.
«Fue muy maja» y cuando se fueron las cámaras de televisión «se quedó una media hora hablando con nosotros, preguntándonos qué problemas habíamos tenido y qué mejoraríamos. Cuando me dio la mano le agradecí el apoyo a nuestro proyecto y ella nos dio las gracias a nosotros por llevarlo a cabo».