La caducidad de la DIA de Sepes condiciona su licitación

M.Lillo
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El Ayuntamiento ha remitido a la Administración regional la documentación ambiental y confía en que sea suficiente para promover la primera fase de obras

La caducidad de la DIA de Sepes condiciona su licitación - Foto: TOMÁS FERNÁNDEZ DE MOYA

Licitar las obras de la primera fase del polígono industrial Oretania «antes del verano». Este fue el compromiso que adquirió la Entidad Pública de Suelo (Sepes) en el mes de octubre y que ahora se ve condicionada por otra cuestión: la caducidad de la Declaración de Impacto Ambiental (DIA), lo que, de momento, ha supuesto «un freno» a esa licitación a apenas dos semanas del comienzo de la estación estival. Para abordar esta cuestión, la Concejalía de Urbanismo del Ayuntamiento de Ciudad Real ha remitido ya a la Junta de Comunidades la documentación urbanística pertinente en «una DIA simplificada», de manera que ahora la administración regional debe pronunciarse acerca de si es necesaria la redacción integral de una nueva DIA, con todos los trámites y plazos que ello supondría o, por si por contrario, es suficiente con la documentación ya remitida en dicha declaración ambiental simplificada.
«Hubo un freno porque se caducó la declaración de impacto ambiental del polígono y ha habido que hacerla nueva», informaron a este diario fuentes municipales, que detallaron que se han mantenido conversaciones con la Junta de Comunidades, concretamente con el servicio de Evaluación y también se ha presentado el nuevo estudio y contactado con el servicio de Medio Ambiente «para que pueda ir con una cierta agilidad», agregaron. De este modo, el Ayuntamiento confía en que la respuesta de la Junta sea afirmativa a dicha documentación aportada y ello permitiría avanzar en el desarrollo de este polígono que está previsto que se desarrolle por fases, con una primera de 100.000 metros cuadrados que estaría a disposición de las empresas en 2021, según las previsiones que también tenía la Entidad Pública de Suelo promotora de este suelo industrial.
En este caso, la mencionada DIA recoge este desarrollo más pequeño del polígono, de alrededor de una décima parte del total, por lo que «no requiere ni tanto consumo ni recursos y que además tiene más tiempo para el desarrollo» y es la propia administración quien la desarrolla, factores que podrían ser teniendo en cuenta a la hora de determinar si es necesaria una nueva DIA completa o no.
«Se ha solicitado informe, de manera que tiene que decir, con la documentación medioambiental adjuntada, si es necesario más o con eso es suficiente», detallaron a este diario en relación a un procedimiento que, de tener que desarrollarse por completo, supondría importantes plazos, apostillaron las fuentes.
A la cuestión relativa a la declaración de impacto ambiental también se refirió el director general de  Sepes, Alejandro Soler, en una entrevista realizada a La Tribuna en  enero, cuando ya indicó que había que garantizar que no se necesitaba de una nueva declaración de impacto ambiental, idea con la que venía trabajando la entidad. «Si necesitara de impacto ambiental podía suponer algún mes concreto de retraso, pero estamos trabajando para que eso no sea necesario y nos consta toda la predisposición por parte de la Junta», apuntó Soler en dicha entrevista sobre ese respecto.
De hecho, por parte de Sepes se viene trabajando en el proyecto de urbanización para adaptarlo a la primera fase que se realizará de construcción de este polígono. «Está muy adelantado el proyecto de urbanización por parte de Sepes», afirmaron dichas fuentes a este diario.
El polígono, que se gestó en octubre de 2002 con la firma de un convenio de colaboración entre el Ayuntamiento de Ciudad Real y la entidad pública, se ubicará en los terrenos situados entre la antigua carretera de Carrión y la A-43, y el acceso al mismo se está proyectando mediante la construcción de una rotonda que se sitúa en la zona más próxima a la carretera de Carrión, tal y como se contempla en el proyecto de urbanización de esta primera fase que se desarrollará del polígono.
El fraccionamiento de su desarrollo en fases fue la alternativa que ofreció la entidad pública para un polígono que ha estado paralizado durante años y que vivió su momento de empuje el pasado 18 de octubre, con la visita del director general de Sepes.
En dicho acto, tal y como venía señalando el equipo de Gobierno, la alcaldesa puso de manifiesto la demanda de las empresas que estaban interesadas en implantarse en el futuro polígono industrial, con unas 60 firmas interesadas que se deberán concretar en una fase posterior de comercialización de las parcelas para hacer realidad el polígono.