El PSOE se ha beneficiado donde ha caído el número de ediles

D. R.
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La Corporación de 21 concejales le permitirá en Puertollano aprobar asuntos de Pleno con la abstención de un edil de la oposición mientras que con una de 25 necesitarían tres. Y en Villarrubia, habría gobernado el PP de haber 17 ediles en lugar de 13

Isabel Rodríguez, candidata del PSOE a la Alcaldía de Puertollano. - Foto: Rueda Villaverde

Puertollano, junto con Villarrubia de los Ojos, han sido las dos localidades de la provincia de Ciudad Real que en las elecciones municipales de este domingo tuvieron que elegir a menos concejales respecto a los comicios locales anteriores, los de mayo de 2015, con ediles 21 en lugar de 25 en la ciudad industrial y 13 en lugar de 17 en la localidad villarrubiera. El motivo, que los habitantes censados en Puertollano bajaron de la barrera de los 50.000 el pasado año, que es el que se toma en consideración para la cita electoral, y de los 10.000 en el caso de Villarrubia de los Ojos.
Las pasadas elecciones locales han pasado a la historia por ser las primeras en Puertollano desde la llegada de la Democracia en las que se han elegido a 21 munícipes en lugar de 25 y también por ser las que más candidaturas se contabilizaron, con un total de ocho, de las cuales seis de ellas han obtenido representación en la Corporación municipal: el PSOE con diez concejales, a sólo uno de la mayoría absoluta; Ciudadanos que con cuatro se convierte en la principal fuerza de la oposición; el Partido Popular, que se queda como tercer grupo en representación con tres ediles; Izquierda-Unida Podemos con dos, y Vox y Partido Ibérico, ambos con un concejal, estrenándose estas dos últimas formaciones en el salón de plenos.
En el caso del Partido Socialista, pese a perder un concejal, roza la mayoría absoluta en una corporación municipal de 21 concejales y todo apunta a que gobernará en solitario, habida cuenta de que en la legislatura actual a punto de terminar la alcaldesa, la también socialista Mayte Fernández, así lo ha hecho pese a contar con menos facilidades para la gobernanza. Por su parte, Cs ha sido el único partido con representación municipal en ganar ediles, pasando de tres a cuatro y desbancando al PP como principal partido de la oposición, que se queda con tres concejales de los siete que obtuvo en 2015, si bien a mediados de la legislatura se quedó con seis tras la renuncia de Joaquín García-Cuevas, que pasó a ser concejal no adscrito.
Por su parte, Izquierda Unida pasa de cuatro a dos concejales tras ir en confluencia esta vez con Podemos, mientras que Vox e Íber entran en el Consistorio con un edil cada uno, el exalcalde socialista Casimiro Sánchez Calderón en el caso del Partido Ibérico. Por su parte, Vecinos de Puertollano y Unidad Castellana no han logrado representación municipal al no obtener los votos necesarios para ello, quedándose muy lejos de alcanzar este objetivo electoral.
¿Pero hubiera cambiado el panorama político si en estas pasadas elecciones se hubieran seguido eligiendo a 25 munícipes en lugar de a 21? Grosso modo, la respuesta es que apenas habría afectado en cuanto a formación de grupos se refiere, si bien es cierto que el Partido Socialista lo tendrá algo más fácil ahora para gobernar. En cuanto a las formaciones que hubieran entrado en la Corporación municipal si se eligieran 25 concejales, éstas seguirían siendo las mismas que con 21, con lo que Vecinos de Puertollano y Unidad Castellana también se habrían quedado fuera. Sin embargo, el PSOE sumaría 11 concejales por cinco de Cs, cuatro del PP, tres de IU-Podemos, uno de Vox y otro del Íber.
De este modo, con 21 ediles los socialistas tan solo necesitarán de la abstención de un concejal de la oposición para poder aprobar cualquier asunto en el Pleno, mientras que con 25 necesitaría de un mínimo de tres, es decir, que dependería de IU, su aliado tradicional. En la nueva Corporación de 21 le bastará con que un solo concejal se abstenga, ni siquiera su voto favorable, y todas las miradas se sitúan en el edil del Íber Casimiro Sánchez, que fue alcalde con el PSOE. De hecho, en los programas del PSOE y del Íber hay puntos destacados en común, sobre todo en materia de reivindicar infraestructuras o la apuesta por la formación de los jóvenes para mejorar su empleabilidad.
Así las cosas, la Corporación municipal que en Puertollano se conforme el próximo 15 de junio dejará como concejales del PSOE, que aspira a gobernar en solitario, los siguientes: Isabel Rodríguez, que se postula como alcaldesa, Félix Calle, Ana María Carmona, Adolfo Muñiz, Noelia Caballero, Jesús Fabián Caballero, Ana Belén Mazarro, David Prados, Petra Sánchez y Tomás Ballesteros. Por parte de Cs, son Rafael López, Irina Isabel Alonso, Alejandro Llanos y Ángel Ibo Barrera. Los ediles del PP serán Francisco Javier Luna, María Antonia Berlanga y Manuel Jesús Jiménez.
Por su parte, por IU-Podemos serán concejales Jesús Manuel Manchón y Natalia Fernández, mientras que de Vox lo será Antonio González y del Íber lo será Casimiro Sánchez.

 

Villarrubia de los Ojos. Si en el caso de Puertollano bajar de concejales apenas tendría consecuencias prácticas, en Villarrubia de los Ojos habría ocurrido todo lo contrario. Los comicios municipales han dejado este domingo un futuro gobierno del PSOE con mayoría absoluta, logrando siete de los 13 concejales en liza por seis del Partido Popular, mientras que Vox, actual llave de gobierno para los populares, se ha quedado sin representación. De este modo, en esta localidad el 26-M ha dejado un vuelco electoral, pasando el equipo de Gobierno municipal de PP y Vox al PSOE y con sólo dos grupos en la Corporación municipal en lugar de los tres actuales.
¿Pero habría sido igual con 17 concejales? La respuesta es no. De disputarse 17 munícipes en lugar de 13, que habría sido así si Villarrubia de los Ojos no hubiera bajado de los 10.000 habitantes, el panorama político habría dejado un empate a escaños entre PSOE y Partido Popular,  con ocho cada uno aunque los socialistas con más votos, si bien Vox habría entrado en la Corporación municipal, con lo que sería más que probable que se reeditase el actual pacto de gobierno que existe en el Ayuntamiento y ambas formaciones mantendrían el poder en el municipio.
Como se ve, si en Puertollano la bajada de población ha beneficiado -electoralmente- al partido en el gobierno, en Villarrubia ha ocurrido todo lo contrario.