«La UE ha dado muchísimo a nuestra tierra»

I.Ballestero
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«La UE ha dado muchísimo a nuestra tierra» - Foto: Tomás Fernández de Moya

Entrevista a Cristina Maestre, que ocupa el décimo lugar en la lista socialista para las elecciones europeas

¿Es la desafección respecto a Europa el primer rival en las elecciones europeas?

Es una buena pregunta. En parte puede ser, porque es muy alarmante que apenas el 26 por ciento de la población, según el último Eurobarómetro, sepa que tenemos elecciones europeas. Que coincida con las autonómicas y las municipales creo que ayudará a elevar el índice de participación, pero sí, es una amenaza y la propia trayectoria de la Unión Europea tiene parte de responsabilidad de que exista esa desafección o alejamiento. Tiene que ver con ese distanciamiento que se ha producido entre Europa y sus ciudadanos, y eso nos debe hacer reflexionar.

 

¿Qué se ha hecho mal, o qué no se ha hecho desde Europa, para combatir esa desafección?

La UE en los últimos diez o doce años se ha distanciado del proyecto por el que muchos peleábamos, un proyecto de construcción social, también económica y de seguridad, pero ante todo una Europa social. La UE se ha distanciado mucho de esa filosofía que inspiró la unión y los ciudadanos no han percibido que las cosas que allí se deciden se trasladen a su vida cotidiana. Por eso es importante que se haga autocrítica. Desde el PSOE creemos que uno de los grandes retos es volver a recuperar esa Europa social que apuesta por los ciudadanos, por la gente, y volver a trabajar por impulsar las políticas que benefician a la gente: igualdad, empleo, sanidad… Esas cuestiones se han relegado en los últimos años y la desafección tiene mucho que ver con ello.

 

¿Cuáles son esos ejes para dejar de ver en la UE a esos hombres de negro que venían a recortar?

Ésa es la foto fija que ha quedado, la de los hombres de negro. Los socialistas defendemos que para cambiar el futuro de la gente y de las regiones hay que apostar por ello, no con una política de restricciones, al contrario: si la gente está fuerte y tiene sistemas de protección que le afiance en lo personal y lo profesional no debe tener esa imagen de institución hostil que viene a recortar lo que tenemos aquí consolidado. Por eso ahora hay que revertir todo lo que se ha hecho. Cuando antes decían que para salir del hoyo había que apretarse el cinturón, recortar y exigir mucho a los países nosotros decimos que es todo lo contrario: hay que seguir apostando por el empleo público y de calidad, por el mantenimiento de los servicios sociales, por las políticas de promoción de la igualdad, por la mujer, por los jóvenes, que han sido olvidados en los últimos años. Las políticas que en España defendemos se pueden llevar a cabo en la Unión Europea.

 

Su Parlamento gestionará la salida del Reino Unido de la UE. ¿Qué perspectiva tiene de esa desconexión?

La situación es muy complicada. Debemos trabajar para que sea una salida con el mayor acuerdo posible y que no perjudique a aquellos que nos quedamos, especialmente a España. Si no hay un acuerdo armonizado, una salida pactada, puede perjudicar en muchos aspectos. Por lo pronto nos preocupa mucho que sigan participando en las elecciones, porque aunque hemos preferido un stand by para seguir trabajando en la desconexión supone la participación de los partidos euroescépticos y eurófobos, y según las encuestas el partido de Farage tiene buenas perspectivas para ganar, y eso es una amenaza. Aquellos que no creen en Europa pueden tener una presencia muy importante, y eso supone tener un caballo de Troya porque aquellos que quieren salir no van a ayudar a su avance. Y eso es sumamente preocupante. Tenemos que responder como país y como proyecto de UE con las fortalezas que tenemos y que siempre hemos aglutinado: somos unos países que tenemos muy claro que juntos somos más fuertes, que haciendo una Europa segura fiscal y económicamente, con protección social y con políticas muy centradas en proteger nuestros intereses vamos a ser más fuertes en esa negociación.

 

¿Teme otro Brexit teniendo en cuenta las políticas que están llegando a los parlamentos?

Por eso debemos trabajar intentando alertar a la gente de lo que nos jugamos. Es verdad que prolifera la demagogia y el populismo, y hay muchos partidos que trabajan en sus países para desapegar a los ciudadanos del proyecto de la Unión Europea. Eso es una amenaza, porque el Brexit no sale de la noche a la mañana. Surge de un grupo que va tomando volumen y al final, vía populismo, egoísmo y xenofobia, llámese como se llame, ha conseguido abrirse paso en el Reino Unido. Tenemos que alertar para que no suceda en otros países. ¿Cómo? Sacando lo mejor de la UE, todo lo que nos ha dado a todos los que formamos parte de ella, y alejándonos de la visión egoísta de qué hay de lo mío. Trabajando en común por todo lo que hemos conseguido, y eso es mucho más que poner la chequera. 

 

¿Será ésta la legislatura europea del ejército común?

Está por ver. Lo que está claro es que debemos ser un proyecto de seguridad fuerte y potente respecto a las amenazas que hay en el exterior, y eso es una cuestión que nosotros no evadimos. No sé si vía ejército o vía diplomática, pero debemos presentarnos como una Unión fuerte que vele por los intereses de los países miembro de cara al exterior, una alianza fuerte y rotunda para competir en los mercados pero también ser fuertes cuando haya amenazas de otro tipo siempre en el marco de los derechos humanos. 

 

Hay que negociar una nueva PAC. ¿Ve factible el objetivo de mantener los fondos, como dijo el ministro Planas? 

Me tranquilizó mucho el ministro cuando compartió que había aunado la complicidad de 18 países para que exigir que no hubiera ni un sólo euro de recorte. Intentaremos no sólo afianzarlo sino ir un poco más allá. Con poco es más de lo que había antes, porque hace unos meses cuando gobernaba el PP daban por hecho los recortes en el contexto del Brexit. Ahora hay una esperanza y una convicción en decir que no podemos retroceder. En la región, que somos la tercera de toda España con más beneficiarios de la PAC, no podemos permitirnos el lujo de perder un solo céntimo, por tanto haremos fuerza para que no haya recorte ni restricciones. La UE ha dado muchísimo a nuestra tierra, pero la PAC es uno de los estandartes del avance. No sólo con la chequera, que es muy importante porque cada año se perciben 850 millones de euros en Castilla-La Mancha, es que además del dinero también nos ha hecho más autoexigentes con una política de desarrollo rural y sostenible que vela por los intereses del sector pero también por la sostenibilidad de la tierra. Modernización de regadíos, adaptación de cultivos y tener una perspectiva de mirar hacia delante en la gestión de la tierra. Esa otra visión es tan importante como el dinero. 

 

¿Es la PAC lo más europeo que tenemos en Castilla-La Mancha?

La PAC es lo más visual porque somos una región agraria, pero los fondos de cohesión y los fondos estructurales, que desde hace décadas se aplican en la región en muchos municipios, han hecho posible que seamos lo que somos. Si en Valdemanco, por citar un ejemplo, o cualquier núcleo rural podemos decir que tenemos una escuela o un recurso de salud o de servicios sociales ha sido posible por esos fondos de cohesión. O en la región, las carreteras, si tenemos un territorio vertebrado con buenas infraestructuras, o se han hecho depuradoras y cambiado luminarias, todo eso tiene la firma y el sello, y la financiación, de la Unión Europea. Por eso Castilla-La Mancha es PAC pero también es mucho Feder, mucho Focal… En la región necesitamos un apoyo extra porque la gente se iba al no encontrar futuro. Si la UE ha invertido en nuestra región esos avances tienen su autoría cuando ha habido voluntad de hacerlo.


¿Qué más políticas puede hacer la UE para luchar contra la despoblación?

Es muy sencillo: cuando llega un gobierno y se dedica a cerrar escuelas o centros de salud en zonas rurales porque ‘hay poca gente’ lo que está diciendo abiertamente es váyanse de este pueblo, porque si les da un infarto no van a tener un centro de salud o si quieren ayudar a su hijo no van a tener escuela. Y hay que hacer justo lo contrario, políticas comunitarias centradas y decididas a frenar el vaciamiento. Hace cuatro años el Gobierno de Castilla-La Mancha hizo todo lo contrario, desmantelar los servicios públicos. Los socialistas creemos que hay que hacer todo lo contrario, impulsar un modelo que dé seguridad a la gente, sanitaria garantizando la atención, educación para los hijos y empleo, optimizando lo que tenemos: el campo, el desarrollo sostenible, las energías renovables y el turismo, porque somos una región turística. Estamos en el centro del mapa, como nudo de comunicaciones, y hay que armonizarlo todo para sacarle provecho. Y en el sector agroalimentario, que es el principal generador de economía en nuestra región, hay que proteger nuestros productos de amenazas de otros mercados exteriores. 


¿Será Castilla-La Mancha una región en transición?

Es probable que volvamos a serlo y eso nos beneficie para percibir muchos más fondos. Eso hace que la UE vele mucho más por nuestros intereses porque siendo objetivo prioritario vamos a ser receptores prioritarios de fondos frente a otras regiones. Vamos a estar más protegidos y vamos a tener más mecanismos para trabajar para el futuro.

 

¿Cuánto se fía de los buenos resultados que avanzan las encuestas?

Nunca me han gustado ni he hecho caso. Desde el 28 el contador se ha puesto a cero y las urnas están vacías. No se puede dar nada por hecho. Percibimos cariño y receptividad, y el hecho de haber ganado las anteriores elecciones nos da cierto oxígeno, pero la decisión está en los ciudadanos el domingo, y puede que caigan en la tentación de relajarse y pensar que está todo hecho. Por eso tenemos que estar hasta el último momento que si queremos mantener la recuperación de los servicios sociales debemos hacerlo hasta el último minuto. 

 

Las encuestas hablan de la entrada de Vox. 

Vox si obtiene representación se va a unir a los partidos eurófobos aunque no lo quiera decir. Habrá que decirle a la gente del campo que si esos partidos, entre los que se incluye Vox, esos fondos europeos, esos fondos de cohesión estarán en serio riesgo. Solo votando a partidos europeístas, sobre todo el PSOE que quiere recuperar la Europa social. 

 

¿Es otro caballo de Troya la extrema derecha en el Parlamento Europeo?

Sí. Ellos quieren reventar Europa desde dentro. Son partidos nacionalpopulistas que quieren terminar con el proyecto europeo: se presentan para reventarlo por dentro.

 

¿Cómo interpreta que no haya nadie del PP provincial en la lista europea del partido?

Es una clara demostración de que no le importa lo que pueda aportar la UE a Castilla-La Mancha. Tenemos grandes hitos, uno de ellos el agua como frente de batalla, y ni siquiera se han molestado ni ellos ni ningún partido a nadie en puestos de salida, y lo que están diciendo es que no les interesa todo lo que podemos defender y pedir en la UE.