La Federación de Caza advierte del control de la triquina

La Tribuna
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La Federación de Caza advierte del control de la triquina - Foto: RUEDA VILLAVERDE

La Federación Española de Caza subraya a los cazadores la importancia de realizar el obligado análisis veterinario para detectar la presencia de triquina en la carne de los jabalíes abatidos, a raíz de conocerse el brote de triquinosis de Retuerta

La Real Federación Española de Caza (RFEC) subrayó este jueves a los cazadores la importancia de realizar el obligado análisis veterinario para detectar la presencia de triquina en la carne de los jabalíes abatidos, a raíz de conocerse el brote de triquinosis aparecido en Retuerta de Bullaque. En un comunicado, la RFEC recordó que este brote afectó a 17 personas tras consumir carne de cerdo que no había sido analizada. La triquinosis es una enfermedad parasitaria causada por larvas enquistadas del nematodo Trichinella, que se transmite de modo accidental a los humanos al consumir carne o productos cárnicos crudos o insuficientemente cocinados de cerdos o jabalíes infestados. La Federación Española de Caza advirtió de que la normativa sanitaria española obliga a que la carne de jabalíes abatidos en cualquier acción de caza sea analizada por un veterinario para detectar quistes de triquina, y aconsejó que nunca se consuma dicha carne hasta tener el resultado del análisis. Igualmente, recordó a los cazadores que tampoco deben dejar en el campo vísceras o restos de un jabalí abatido, para evitar que otros animales puedan ingerirlos, y si los despojos estuvieran infestados con el parásito, favorecer su dispersión. Las autoridades sanitarias indican que el curado o salazón, la desecación, el ahumado y el cocinado en microondas no se consideran métodos seguros para inactivar al parásito. El calor lo inactiva siempre que se alcance una temperatura y un tiempo suficiente para que todas las partes de la pieza de carne lleguen a los 71 grados, mientras que el frío también lo puede inactivar, pero los congeladores domésticos no alcanzan las temperaturas requeridas para garantizar su destrucción, algo que solo es posible en congeladores industriales. El presidente en funciones de la Real Federación Española de Caza, Ignacio Valle, recordó que todos los cazadores deben colaborar para evitar que aparezcan brotes de triquinosis por autoconsumo de carne sin analizar e insistió a los cazadores en la necesidad de ayudar a erradicar «cualquier mala práctica que suponga un riesgo para la salud» y de hacer cumplir la normativa vigente «para asegurar la inocuidad de la carne silvestre que vaya a ser consumida».