La demanda agota las plantas de pistacho en los viveros

Patricia Vera
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Imagen de archivo de la recogida del pistacho. / - Foto: Tomás Fernández de Moya

En la provincia se han vendido alrededor de 11.000 plantas injertadas y 200.000 patrones de cornicabra, por lo que se prevé aumentar ligeramente la producción

Las plantas de pistacho, tanto injertadas como los portainjertos, están agotadas desde el mes de noviembre. A día de hoy, es imposible encontrar una sola a la venta ni en la provincia ni fuera de ella. La causa hay que buscarla en el auge de este cultivo como alternativa a los leñosos tradicionales. Es el segundo año consecutivo que los viveros se quedan a cero, con la salvedad de que el número de ejemplares era mínimo en campañas anteriores.
En la provincia, hay cinco viveros que comercializan estos árboles. Todos ellos cuentan la misma experiencia: en noviembre ya no les quedaban existencias y están aumentando la producción de cara a la próxima campaña, aunque no será hasta el mes de agosto cuando se sepa realmente de cuántas dispondrán. De ahí que no admitan reservas todavía.
Viveros Coserfo (Ciudad Real), es uno de los que mueven mayor volumen. Este año, vendieron «entre 4.000 y 5.000 plantas injertadas» y «entre 50.000 y 60.000» de portainjertos. Ferca (Herencia) se mueve en cifras similares: «cerca de 5.000 plantas injertadas y 80.000 sin injertar», informan. Algo menos ha vendido Viveros La Solana (La Solana), con unas 50.000 patrones de cornicabra, más otras 20.000 vendidas en Rodas López (Corral de Calatrava), mientras que Viveros La Cañamona (Campo de Criptana) tiene una producción menor, «alrededor de un millar de plantas injertadas». En total, serían más de 11.000 injertadas y 200.000 sin injertar.
La mayoría de las plantas han salido en el mes de octubre, si bien en Ferca han estado sirviendo «las que ya estaban reservadas», hasta primeros de enero. Creen que para el mes de mayo podrán servir en maceta. La excepción es Rodas López, que dispone de plantas pero no las vende «porque el brote está muy tierno y puede sufrir heladas». «Preferimos asegurar la venta de la planta de pistacho con cierta garantía para el cliente», concluyen.

PRECIOS. Hay grandes diferencias entre una modalidad de plantación y otra pero pocas entre viveros. La injerta con raíz desnuda se vende en Coserfo a 9,30 euros la pequeña y a 11 euros la grande, mientras que en maceta se eleva a entre 12 y 15 euros. El portainjeros, a 44 céntimos. Ligeramente superior en Ferca, con de 10 a 12 euros la planta (igual que en La Cañamona) y 50 céntimos el pie, al igual que en La Solana. La planta en Rodas López es algo más cara, 14 euros, por su altura.
La demanda no ha hecho que los precios vayan al alza porque «no ha dado tiempo», aseguran desde Coserfo, «y ya de por sí es razonable». Sí, en cambio, que los viveros se vean obligados a aumentar la producción de cara a próximos años. «Se prepara más pero no sabemos cuánto saldrá», dicen desde Coserfo. Ferca y La Solana prevén elevar «algo» la producción, pero no demasiado «para no saturar el mercado» ni quedarse con existencias que haya que mantener posteriormente. La Cañamona prevé, por su parte, duplicar la producción a 2.000 plantas. Rodas López ya tiene 1.000 preparadas para vender en primavera y 10.000 cornicabras para injertar en verano, por lo que podría servir 11.000 de prosperar todos los injertos.

SIN RESERVAS. La incertidumbre provoca que la mayoría no acepten reservas de pedidos, aunque muchos agricultores están interesados. De hecho, Rodas López afirma que les es «imposible», «por la escasez de pistachos disponibles, la enorme demanda y las prisas de los clientes», así que venderá «a los primeros que lleguen». En La Cañamona, por otro lado, recomiendan «ir en verano y vean la planta, y solo entonces adquirir el compromiso». «Pero sí que tenemos buenas perspectivas», admiten. «Hasta que no pase la primavera no sabemos si prenderá, así que hasta entonces no aceptamos pedidos», avanzan en Coserfo. Ferca, no obstante, sí tiene reservas de cara al otoño.