17 años y medio de cárcel para un psicólogo por abusos

Pilar Muñoz
-

El testimonio de las dos menores fue «demoledor», según la Audiencia de Ciudad Real, que condena al acusado en costas tras inhabilitarle para ejercer la profesión

17 años y medio de cárcel para un psicólogo por abusos - Foto: Tomás Fernández de Moya

El testimonio de las dos menores en el juicio fue «demoledor». Las dos niñas explicaron ante el Tribunal de la Sección Primera de la Audiencia Provincial de Ciudad Real su experiencia con el acusado, un conocido psicólogo, y en síntesis y en trazo grueso declararon que una vez tumbadas en la camilla de la consulta eran sometidas a sesiones de hipnosis para a continuación someterlas a abusos sexuales.
Así lo juzga probado el Tribunal enjuiciador que condena a Pedro Julio Merino a 17 años y seis meses de cárcel (12 por un delito continuado de abuso sexual con introducción de miembro corporal y abuso de superioridad y 5 años y seis meses por otro delito continuado de abuso sexual). Además, le impone medidas de alejamiento y comunicación respecto a las menores, le condena en costas, incluidas las de la acusación particular, y le inhabilita para ejercer la profesión de psicólogo durante seis años (una vez que salga de prisión), así como cualquier profesión u oficio, retribuido o no, que conlleve contacto con menores.
Por el daño moral causado a las menores de 11 y 12 años le impone una responsabilidad civil de 50.000 euros, cantidad que deberá abonar a cada una de las menores.
 Una condena proporcionada a unos hechos muy graves que el Tribunal juzga probados. Considera que hay prueba «suficiente» de cargo. La declaración de las menores «se erige con fuerza incriminatoria suficiente» para sostener el relato de los hechos denunciados en 2016.
 El testimonio de las menores reúne los requisitos de credibilidad, verosimilitud y persistencia incriminatoria, sustentado además por las pruebas testificales y del informe psicosocial.
Sin fisuras. Las menores, según recoge la sentencia, relatan unos hechos «sin fisuras» desde la instrucción hasta la vista oral celebrada hace un mes por más que el letrado de la defensa, de forma reiterada, que no deliberada, según entienden los magistrados, dirigiera su interrogatorio confundiendo lo manifestado por una con lo relatado por la otra.
Se ha intentado refutar el testimonio de las víctimas, de un lado, señalando que la disposición de la consulta impedía que los hechos pudieran ocurrir sin ser vistos y oídos por las personas que permanecían en la salita, y, de otro,  afirmando que los hechos son fruto de la confabulación de las menores y de lo que se da en llamar ‘transferencia de la sugestión’. La Sala lo descarta a la vista de las pruebas periciales y testificales.
Para las familias, «se ha hecho justicia», indica la abogada Concha Marín, que ejerció la acusación particular por el programa Revelas de la Junta contra el abuso sexual a menores. Las menores siguen en tratamiento por los abusos que sufrieron en la consulta del psicólogo. El martes volvió a sentarse en el banquillo acusado de otro abuso sexual a una mejor en su consulta.  Aún no se conoce la sentencia por este caso.