El edificio del Banco de España para tiendas y apartamentos

Pilar Muñoz
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Los arquitectos, el arqueólogo y los contratistas saliendo del edificio del antiguo Banco de España - Foto: Tomás Fernández de Moya

Las obras de rehabilitación van a permitir recuperar el esplendor de antaño de uno de los inmuebles emblemáticos del arquitecto Rebollar en el corazón de la ciudad

El antiguo edificio del Banco de España de la plaza del Pilar, una de las obras emblemáticas del arquitecto Sebastián Rebollar, recuperará en poco más de año y medio el esplendor de antaño tras la finalización de las obras de rehabilitación integral del edificio que van a comenzar en cuanto se ultimen todos los trámites administrativos.
Según han anunciado a La Tribuna fuentes próximas a los nuevos propietarios del edificio, el proyecto prevé destinar la planta baja a usos comerciales y en la primera y la segunda se habilitarán varios apartamentos turísticos, una distribución que repite la original del inmueble, ya que en el bajo se encontraban las dependencias bancarias de atención al público y en los pisos superiores las viviendas del director y del personal.
De esta forma «se va a recuperar el patio de operaciones que es precioso, manteniendo por supuesto la montera, que es una maravilla», han explicado en declaraciones a La Tribuna los arquitectos Rosa Cobo y Federico Pérez Parada y, el edificio «volverá a su distribución original».
El edificio tiene 1.832 metros cuadrados construidos en tres plantas. Está previsto mantener la entrada principal por la plaza del Pilar y la secundaria de la calle Hernán Pérez del Pulgar, en principio para acceder a los apartamentos y dar servicio a la zona comercial, aunque se está estudiando y viendo la posibilidad de abrir una entrada a través del patio privativo del antiguo Banco de España a modo de galería.
Ahora bien, el edificio está declarado Bien de Interés Cultural, por lo que toda esta propuesta de rehabilitación está sujeta a lo establecido por la normativa y al seguimiento por parte de la Comisión Provincial de Patrimonio.
Los arqueólogos Honorio Alvarez García y Manuel Molina son los encargados de redactar el informe arqueológico. Para ello, en estos momentos se está haciendo una limpieza del edificio con el fin de determinar «lo que hay de histórico y lo que se ha modificado con el paso de los años», aclaran los arquitectos Cobo y Pérez Parada.
Ya se dispone del estudio histórico del inmueble y también se va a acometer una lectura estratigráfica de parámetros. Una vez esté completada toda la documentación se elevará a la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha para que sus técnicos den visto bueno al proyecto. El informe previo, la información documental y archivo de la historia del edificio ya se entregaron. Este mes está previsto disponer del resto de informes y «comenzar las obras en cuanto tengamos todas las autorizaciones, incluida la de cambio de uso del edificio».
 Se desarrollarán en una única fase y «el tiempo estimado de obra, una vez que se tengan las licencias, será aproximadamente de un año y medio».
Cambio de uso. Para Federico Pérez Parada, la recuperación del edificio es «muy importante para la ciudad». Recuerda que después del traslado de la sede del Banco de España a la carretera de Porzuna en 1985, él y su hermano Alberto participaron en el proyecto para transformar el inmueble en oficina de la Caja Postal cuatro años después. Tras unos años clausurado, su último uso fue el de residencia de mayores hasta su cierre definitivo a finales de 2016.
La nueva propiedad intentó reactivar la licencia de apertura de la residencia, prosigue Federico Pérez Parada, pero «es muy complicado adaptar un edificio BIC a las exigencias de la nueva normativa de la Consejería de Bienestar Social». Así que, después de barajar y estudiar varias posibilidades, se decidió darle un uso comercial y residencial al inmueble.
El arquitecto responsable del proyecto reitera que «va a ser una obra tutelada por nuestro arqueólogo y después por los servicios de patrimonio de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha»  por lo que supone para Ciudad Real la recuperación de un edificio catalogado Bien de Interés Cultural.
De momento se llevan a cabo trabajos para desmantelar la tabiquería de pladur que se colocó al adaptar el inmueble a residencia de mayores. La nueva propiedad compró el edificio hace dos años y recientemente se iniciaron trabajos para desmantelar la vieja residencia de mayores para ver el estado original del edificio y empezar a proyectar el nuevo uso.
Los contratistas se afanan estos días en limpiar el inmueble y empezar la rehabilitación. De momento, se proyecta una planta baja diáfana con un acceso independiente  respecto al de los apartamentos turísticos, cuyo número aún se desconoce porque dependerá del espacio del que se disponga finalmente.
Tres ‘Rebollar’ en el Pilar.  El proyecto del edificio de la delegación del Banco de España data de 1903. Las obras duraron dos años y desde 1905 hasta 1985, año del traslado al inmueble de la carretera de Porzuna, estuvo dedicado a actividades bancarias. Fue declarado Bien de Interés Cultural el 30 de enero de 1996.
El inmueble es una de las obras de Sebastián Rebollar Muñoz, que fue arquitecto municipal de Ciudad Real entre 1886 y 1902. Algunos proyectos suyos, como el palacio de la Diputación o el antiguo Casino, aún permanecen en pie. Otros, como la casa de Barrenengoa en la plaza del Pilar o el antiguo mercado junto a la plaza Cervantes, han desaparecido. (Más información en la edición impresa)