La publicidad electoral para el 10-N, no en mi buzón

Ana Pobes
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El Instituto Nacional de Estadística (INE) crea un trámite para no recibir las papeletas ante la 'rebelión popular' contra el derroche económico de las cuartas elecciones generales. Los partidos estudian también cómo reducir ese gasto

La publicidad electoral para el 10-N, no en mi buzón - Foto: Rueda Villaverde

La ciudadanía volverá a votar el próximo 10 de noviembre. Serán las cuartas elecciones generales en cuatro años, y esto ha provocado una ‘rebelión popular’ contra el derroche económico que supone la llamada fiesta de la democracia y una oleada de peticiones para evitar la recepción de propaganda electoral en los domicilios.  
Banderolas, carteles, pancartas,  folletos y adhesivos pegados por todas partes, además de un buzoneo personalizado de propaganda electoral que supone un enorme dispendio económico. Todo ello, sin olvidar la organización de los colegios electorales, preparar los millones de sobres y papeletas, montar mesas, urnas, cabinas de votación y trasladar a los electores que lo necesitan. Un nuevo escenario de comicios que costará unos 140 millones de euros, por lo que ante esta situación, se ha viralizado en las redes la campaña contra la propaganda electoral, ‘No en mi buzón’. 
El Instituto Nacional de Estadística (INE) registró hasta el 15 de septiembre 112.000 solicitudes en el conjunto del país (no existen datos provinciales) de personas que no quieren recibir propaganda electoral en sus buzones. Ocho días después, el 23 de septiembre, la cifra alcanzó las 481.000 peticiones, lo que significa 369.000 más, según fuentes cercanas al Instituto Nacional de Estadística. Los electores pueden realizar la petición por internet, hasta el 7 de octubre, en la web del INE https://sede.ine.gob.es/ce_exclusion_copias. Aunque también se puede realizar en los ayuntamientos, en las oficinas consulares y en las delegaciones provinciales de la Oficina del Censo Electoral (OCE).
Los ciudadanos lo tienen claro, quieren una campaña modesta en el gasto pero los grupos políticos no se ponen de acuerdo. No todos proponen ahorrar lo mismo. El secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, propuso acordar con el resto de formaciones reducir un 30% el tope de gasto para la campaña, así como eliminar la cartelería socialista en las calles. El PP aún no se ha pronunciado oficialmente al respecto, pero Unidas Podemos y Ciudadanos han apostado por ir un paso más allá en la austeridad electoral de una campaña que, en esta ocasión, durará la mitad. Y han puesto encima de la mesa realizar un envío único y conjunto de papeletas entre todas las formaciones para ahorrar entre 18 y 20 millones de dinero público.
Fuentes del PSOE, de Unidas Podemos y del Partido Popular a nivel municipal y provincial han señalado a este medio que la decisión vendrá tomada desde sus respectivas ejecutivas nacionales, y de momento no hay nada seguro al respecto. Desde el PSOE aseguran que será una campaña «más corta pero aún no hay medidas concretas para reducir la propaganda y el buzoneo en la provincia», algo que también ocurre en Unidas Podemos, donde, según su portavoz, Nieves Peinado, «los carteles y la propaganda llegarán desde Madrid, y por lo tanto esa decisión será tomada por la federal», aunque aseguró «que no se va a hacer ningún sobresfuerzo más a nivel provincial ni municipal en cuanto a buzoneos e impresos».
Alejandro Ruiz es el secretario de Organización de Ciudadanos en Castilla-La Mancha. En declaraciones a este medio señaló que  «ya es un sinsentido acudir a estas nuevas elecciones, y por lo tanto seguiremos en la línea que hemos llevado desde el principio tanto a nivel nacional como regional y es reducir los gastos y el ‘mailing’». Por ello, subrayó, en Castilla-La Mancha y en el conjunto del país vamos a evitar usar el papel en la medida de lo posible». 
La campaña que prevé de Cs en Castilla-La Mancha,   según Ruiz, estará basada en el boca a boca y en la calle «como hemos hecho siempre», por lo que «no vamos a estar imprimiendo documentación para mandar a la casas ni para dar en las calles, porque la gente ya nos conoce y conoce a nuestros candidatos y nuestro proyecto», argumentó al tiempo que señaló que «esto forma parte del sinsentido al que nos ha metido Pedro Sánchez ante su imposibilidad de no llegar a un acuerdo con nadie, y los ciudadanos no tienen que pagar el pato de la torpeza de los políticos».