Martínez Valencia debuta como autor teatral

D. F.
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'La doble mirada' se representa como una dramatización leída con Francisco Chaves, Almudena Sánchez Pascual y Carlos Cezón

Martínez Valencia debuta como autor teatral - Foto: Tomás Fernández de Moya

Fernando Martínez Valencia debuta el jueves en calidad de autor teatral con la lectura dramatizada de La doble mirada, una obra teatral que se estrenará el jueves en el salón del Centro Cultural Antiguo Casino, una propuesta que dará comienzo a las 20 horas.

El también pintor y poeta cuenta en este proyecto con el respaldo del magistrado y escritor Carlos Cezón, así como la actriz Almudena Sánchez Pascual, así como el también autor de diversos géneros Francisco Chaves Guzmán. Son tres intérpretes de voz llena de matices que darán realce a la lectura del texto dramático.

De entrada, Carlos Cezón advierte que aunque la mayor parte del acto se desarrollará como teatro leído, los últimos compases tendrán su parte de interpretación. «Eso exige una gran concentración y atención por parte del espectador».

Si embargo, subraya que el montaje es realmente «una lectura dramatizada», por lo que el recurso a la voz y el énfasis del texto es un elemento clave. En este sentido, subraya la aportación de la actriz Almudena Sánchez Pascual.

Por su parte, el autor reconoce que la iniciativa para poner en pie en este espectáculo partió de Cezón, quien conocía de hace tiempo este texto dramático que escribió en 2014. Sin embargo, al realizarse el montaje en el salón del antiguo casino, en lugar de un teatro, «carecíamos de la cantidad de medios necesarios para hacer una representación», detalla.

De todos modos, el autor observa que La doble mirada es un texto de una gran carga filosófica, por lo que el hecho que se represente como teatro leído puede ayudar al público a la hora de seguir los razonamientos de los personajes. «Es una obra discursiva, reflexiva, que exige atención, al tener poca acción, lo importante es el diálogo», remarca Martínez Valencia.

Respuestas. A pesar de que se trata de una obra de carácter filosófico, el escritor advierte que no es un montaje que trate de plantear preguntas, sino que busca aportar respuestas.

La trama crea una fábula en la que los personajes esenciales son Caos y La Muerte, al primero lo interpreta, Carlos Cezón, al segundo Almudena Sánchez Pascual. Caos ha decidido suicidarse, por lo que se citó con la muerte a las 12 de la noche, pero la muerte se presenta antes de la hora prevista, con lo que entre los dos surge un diálogo que les lleva a enamorarse locamente y hacer el amor esa misma noche. Claro que la intervención definitiva será la del azar.

Con su disertación filosófica, Martínez Valencia pone el énfasis en el necesidad «del amor y el cariño en la relación de una pareja». De esta forma, la doble mirada a la que se refiere el título de la obra, es el instante fortuito en el que da lugar a que el protagonista «vea el futuro completamente negro», explica el dramaturgo. «En un momento dado, con ese cruce de miradas, el personaje de Caos se da cuenta que esa relación va a ser un desastre», precisamente por esa falta de cariño y amor entre ellos. «Por una mirada se puede echar para atrás una relación, por una mirada se puede dejar querer, por una mirada se puede odiar o por una mirada se puede adivinar lo que se está pensando y hasta predecir lo que va a pasar», sentencia.

A partir de esa mirada, «Caos imagina una vida anodina, absolutamente monótona, con unos hijos que no se van a encontrar a gusto», detalla Fernando Martínez Valencia.