Se encienden las alarmas

Agencias
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El Real Madrid se aferra a la Champions como único salvavidas de un equipo en descomposición

Se encienden las alarmas - Foto: SERGIO PEREZ

La ‘semana fantástica’, con los dos ‘clásicos’ en la cumbre, ha ratificado el proceso de descomposición que sufre el Real Madrid, que en tres días se ha despedido completamente de dos de las tres competiciones que tenía entre ceja y ceja en el arranque de curso. Fuera de la Copa y resignado a la tercera plaza de la Liga, el conjunto blanco se aferra a la Champions como único salvavidas de una temporada plagada de penumbra. Pero lejos de generar expectativas en Europa, donde ha reinado en el último lustro, el devenir continental es más que nunca una incógnita.
Ni siquiera la visita del Ajax, con el marcador a favor, otorga cierto sosiego a un equipo resignado después de ser sonrojado por un Barcelona sin alardes. El Santiago Bernabéu, lejos de ser el fortín de antaño, se ha convertido en una pesadilla para el bloque blanco. 
El equipo ha perdido alma. Carece del empuje y de la épica que encontraban el éxito en los minutos finales. Lejos de hacerse largos los partidos a los rivales en el ‘templo’ merengue, son eternos para los locales, resignados a su situación y a la impotencia.
En puertas de alcanzar la fase determinante de la temporada, el cuadro de Solari se aferra a la Liga de Campeones al amparo de su historia, pero en el alambre en el que ha quedado instalado después de una planificación plagada de carencias. Sin movimientos en los despachos para intentar paliar la marcha de Cristiano Ronaldo, no fue solución el cambio en el banquillo, con el técnico merengue sin crédito después de decir adiós a las competiciones nacionales.
Con un vestuario sin fe, resignado y en parte en su contra, el argentino tiene, probablemente, un suplicio por delante en lugar de una ocasión histórica. Incluso la afición ya no está a su favor, como se demostró en el ‘clásico’ cuando Isco, señalado y arrinconado por Solari, saltó al campo.