Un 'clásico' que dejará huella

SPC
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Un 'clásico' que dejara huella - Foto: SERGIO PEREZ

El Real Madrid-Barcelona condicionará el futuro de ambos bloques sin importar el ganador y el perdedor

A la espera de que no se crucen sus caminos en la Champions, la vuelta de las semifinales de la Copa del Rey depara el ‘clásico’ de mayor trascendencia para un Real Madrid que se juega ante su eterno enemigo dos competiciones en cuatro días, y un Barcelona (21,00 horas/La 1/Gol) que quiere extender su dominio en la competición y hacer bueno el 1-1 del Camp Nou.
Dejará huella el duelo para ambos conjuntos. Los de Santiago Solari en un torneo del K.O. al que esta campaña sí se le concedió importancia, como el camino más corto a un título en un curso repleto de irregularidad. Dos duelos ante el eterno rival que marcarán el camino con la opción de quedar sin opciones en dos competiciones y tener que jugarse el todo o nada, un año más, a su torneo predilecto, la Champions.
Para los de Ernesto Valverde, un campeonato que ha ido ganando importancia en su actual edición según se fueron superando barreras. En principio, la eliminación de la última Liga de Campeones con el desgaste físico mostrado en Roma, invitaba a no realizar excesos. Pero un grupo liderado por un ganador natural como Leo Messi no entiende de tirar títulos. Remontaron al Sevilla y ahora quieren extender su dominio abrumador copero, con la Liga prácticamente en el bolsillo gracias a su regularidad.
En una década de asaltos del Barça al Bernabéu con recitales de Messi, hasta nueve victorias en 16 encuentros en todas las competiciones por solo cuatro triunfos merengues, los de Solari quieren voltear la Historia y acceder a la final del Villamarín.
Solari tomará decisiones que marcarán su personalidad como técnico. La indisciplina en público de Gareth Bale, que se negó a seguir calentando en el Ciudad de Valencia y a celebrar su gol con compañeros, deja al técnico argentino en una encrucijada. Con Isco no le tembló el pulso, pero ahora necesita al galés, al que incluso medita incluir en el equipo titular. Sería en detrimento de Lucas Vázquez, ya que Vinícius se ha convertido en intocable.
La portería la ocupará Keylor Navas, quién sabe si en su último partido del curso a no ser que Solari le dé alguno de Liga si el Real Madrid avanza en Champions, y el capitán Sergio Ramos regresa a la zaga cumplida su sanción. Son los dos cambios fijos que se esperan en un equipo que puede retocar su ataque y con una duda por despejar en el lateral izquierdo. Marcelo o Reguilón.
Por su parte, el Barcelona se agarrará al gran momento de Messi y a su monopolio en la Copa del Rey -cuatro títulos consecutivos- para continuar vivo en su competición fetiche, aunque todo pasa imperiosamente por marcar en el Bernabéu.
El dominio de los azulgrana en este torneo es abrumador, con seis títulos en la última década y 23 eliminatorias a doble partido superadas en la Copa. De hecho, el Real Madrid fue el último que lo apeó de la competición del K.O., en una eliminatoria en la que los madridistas solo empataron en la ida jugada en su casa (1-1), pero le dieron la vuelta en el Camp Nou (1-3).
Ahora, la situación es a la inversa, en la ida el equipo azulgrana empató con el mismo resultado y, teóricamente, la ventaja es del equipo de Solari, que afronta a la vuelta en casa, aunque, claro, todo se tiene que medir en función del ‘factor Messi’. Y es que al argentino se le da especialmente bien el templo blanco, donde en 19 partidos ha marcado 15 goles.
Con dos partidos tan consecutivos en el tiempo, el ‘Txingurri’ tendrá que elegir bien sus opciones y diseñar una estrategia diferente según el escenario de ambas competiciones. Perder ante el gran enemigo sería quedarse sin un título, perder el sábado no tendría un efecto secundario negativo. De todos modos, las últimas alineaciones ante Lyon y Sevilla sirven de pista para los dos compromisos en Madrid.