Calvo defiende la figura del relator frente a las críticas

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Calvo defiende la figura del relator frente a las críticas - Foto: Ricardo Rubio

La vicepresidenta resta importancia a un personaje que circunscribe al diálogo en la mesa de partidos en la región, pero la Generalitat la desmiente y lo sitúa en una negociación bilateral

La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, compareció ayer por sorpresa en la Moncloa para tratar de poner un cortafuegos al terremoto político causado al conocerse que Sánchez ha aceptado el nombramiento de un relator que haga de intermediario en las negociaciones con el separatismo catalán. No obstante, admitió que el Ejecutivo apuesta por buscar «salidas políticas», apuntó, a la «situación» que se vive en Cataluña. Una posición que disparó las críticas de la oposición. 
Si alguien esperaba cierta marcha atrás en la postura del Gobierno, la vicepresidenta se encargó de dejar claro que no. Al contrario, hizo un esfuerzo por explicar por qué, a su juicio, «es necesario hablar de salidas políticas para Cataluña». Y es que, afirmó, el Ejecutivo no hace más que dar «cauce» a un «clamor» de la sociedad española que pide una solución para la región y cumplir el pacto al que llegaron Pedro Sánchez y Quim Torra en su entrevista del 20 de diciembre en Barcelona, reflejada en un documento conjunto que se conoció como la Declaración de Pedralbes. «Hablamos de diálogo político para encontrar soluciones políticas a una situación que también es política», aseguró al respecto. No obstante, dejó claro que «el derecho de autodeterminación» no cabe en la Comunidad y que «en política se puede hablar de muchas cosas pero en un Estado de derecho solo se pueden hacer las que son legales».
Calvo trató de restar importancia a la figura del relator. Según aseveró, esta no estará presente en las reuniones bilaterales entre el Gobierno de España y el de la Generalitat. Tan solo formará parte de la mesa de partidos que se quiere poner en marcha como «complemento» a la Comisión Bilateral y de la que formarán parte el Partido Socialista y los partidos separatistas excepto la CUP. 
Según la vicepresidenta, ese relator «no es un observador internacional y tampoco un mediador», sino que se trata de un simple «organizador» de los encuentros. «Es una cuestión meramente práctica», sentenció antes de añadir que la preferencia del Ejecutivo es que es persona sea un hombre o una mujer catalana, con conocimiento de la situación territorial en España.