La Junta espera escasa inciencia de la langosta en Alcudia

D. R.
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Un ganadero del Valle de Alcudia ante una plaga de langosta. - Foto: Rueda Villaverde

La Consejería de Agricultura adquirirá próximamente productos para combatir la plaga y volverá a pedir autorización al Ministerio para fumigar desde el aire.

La Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural ultima los preparativos de cara a la campaña para combatir la langosta, que previsiblemente se iniciará a finales del próximo mes de marzo, si bien podría adelantarse si se produjera un aumento de las temperaturas en las próximas semanas, como así ha ocurrido en varios años de atrás. Para esta primavera-verano se espera por parte del Gobierno de Castilla-La Mancha una campaña «tranquila» y de poca incidencia de este insecto, si bien se sigue a la espera de que en esta próxima primavera se produzcan lluvias, puesto que la humedad es uno de los principales métodos naturales para combatir a esta plaga.
En declaraciones a este diario, el jefe del Servicio de Agricultura y Ganadería de la Dirección Provincial de la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural en Ciudad Real, Francisco Gómez, puso de manifiesto que aunque aún es pronto para hacer una predicción acertada, todo apunta a que la de este año será una campaña de escasa afectación de este insecto en la comarca del Valle de Alcudia, similar a la de 2018, quedando atrás imágenes de nubes de este insecto revoloteando por el cielo alcudiano y arrasando el pasto que ha de alimentar al ganado.
Este responsable de la consejería que dirige Francisco Martínez Arroyo explicó que las heladas de este invierno y el hecho de que el pasado año hubiera pocas puesta de huevos de langosta en la zona, invita a pensar que no habrá plaga en estos próximos meses, si bien sería necesario que lloviera, sobre todo al inicio de la primavera. No en vano, las lluvias abundantes contribuyen a generar un hongo que afecta a los canutos de huevos que ponen las langostas.
En cualquier caso, desde la Consejería de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural se contará con los medios técnicos necesarios para erradicar esta plaga, para lo cual en próximas fechas se adquirirá el producto fitosanitario pertinente. No obstante, se está a la espera de conocer si el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación se concede una prórroga para poder utilizar este año el Diflubenzuron, que se quiere retirar del mercado, siendo este producto el más efectivo contra la langosta, puesto que actúa como inhibidor de la quitina (sustancia que constituye el material principal del que está formado el revestimiento exterior del cuerpo de los artrópodos) y, por tanto, impide la muda de la langosta provocando su muerte.
Asimismo, en próximas fechas se remitirán cartas a propietarios y arrendatarios de fincas del Valle de Alcudia para informales de la posibilidad de avisar a la Dirección Provincial de Agricultura, Medio Ambiente y Desarrollo Rural ante cualquier foco de langosta que detecten. Además, desde la Consejería se realizarán las prospecciones oportunas. También se tiene previsto solicitar de nuevo al Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación una autorización (es de carácter anual) para poder realizar tratamientos aéreos, si bien todo apunta a que no será necesario, al igual que el pasado año.
También se da casi por descartado hacer uso de un dron como ya se hizo en la primavera de 2017, siendo éste un proyecto piloto a nivel nacional para combatir la plaga de langosta. Gracias a las imágenes proporcionadas por un pequeño avión no tripulado, se podía conocer el lugar donde había nidos con huevos de langosta y actuar de forma más eficaz.
Aunque desde la Administración autonómica se confía en que este año la incidencia de la plaga de langosta vuelva a ser escasa, los profesionales del sector agropecuario de la comarca no lo tienen tan claro, si bien dan por hecho que no se repetirán escenas como las de 2016 o 2015. El responsable de Medio Ambiente de Asaja en el Valle de Alcudia, Adrián Gil, explicó a esta redacción que las escasas precipitaciones registradas tanto el pasado otoño como ahora en invierno no invitan al optimismo, de ahí que se apele a las lluvias primaverales. No obstante, confían en que la escasa afectación de la plaga el pasado año sirva para que haya pocos huevos de cara a esta próxima época de primavera-verano.