El disfrute con la pausa

D. F.
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Los nuevos espacios de la feria de día, en la avenida del Rey Santo y la calle Hernán Pérez del Pulgar, confirman la apuesta por una celebración a un ritmo más calmado que permite la conversación entre los asistentes

El disfrute con la pausa - Foto: Rueda Villaverde

José Macías, el carismático propietario del Miami Gastro, contempla desde la puerta de su local las mesas llenas, saluda a unos y otros y celebra la idea de hacer de

la avenida del Rey Santo un espacio festivo más.

«Preparamos la Feria con mucha ilusión, como ya es el segundo año, aquí estamos mis hijos, mi plantilla, todos esperando a que vengan de nuevo nuestros clientes a disfrutar de nuestra cocina y de nuestra cerveza Mahou», comenta el veterano hostelero, quien anuncia muchas sorpresas para quienes se acerquen a sus veladores.

El ambiente en el primer escenario de los Mahouñaneos, es ya animado, aunque todavía no se ha alcanzado el punto de ebullición que se espera sobre todo para el fin de semana.

Gabriel Gómez, camarero, explica que la preparación de esta feria en colaboración con la cervecera Mahou requiere «estar preparando con días de antelación todo lo que creemos que puede salir». Para este trabajador del bar Gabi, la forma en la que el público acude a la avenida del Rey Santo «es bastante buena, son unos clientes muy tranquilos, gente muy agradable, que disfrutan de una temperatura muy buena para estar en la calle».

En realidad, diferentes toldos identificados con los emblemas de la marca que hace posible crear estos nuevos espacios de feria, protegen del sol e identifican el lugar, que ya se ha convertido en un espacio favorito para el joven Borja Alonso, quien de todas formas reconoce que también está en sus planes «pasar un rato en la plaza Mayor».

A todo ello se suma que la música que estaba pinchando DJ Isidro, no desentonaba con las ganas de conversar de los distintos grupos reunidos en las aceras.

Segundo escenario. En la confluencia de la calle Hernán Pérez del Pulgar con el pasaje Dulcinea del Toboso, se ha dispuesto un nuevo espacio para los Mahouñaneos, pero ahí la mayor parte de las mesas de las terrazas están dispuestas para un servicio de comidas, aunque poco a poco algunas se despejan de mantelerías y cubiertos para ir acomodando a clientes con otra disposición de ánimo distinta de la que se requiere para una comida formal.

En cualquier caso, muchos de quienes llegan se agolpan junto a las puertas de los establecimientos de su gusto y disfrutan de sus cervezas de pie, o incluso bailando, entre ellos.

Le ocurre a Natalia Fernández, recién llegada a Ciudad Real invitada por una amiga: «Acabo de llegar a este sitio y me lo estoy pasando estupendo», comenta antes de anunciar que va a recorrer la ciudad por donde sus amigas le quieran llevar. El grupo de esta joven ha encontrado acomodo bajo un pequeño toldo a muy pocos metros de donde el DJ Pam-Z muestra sus habilidades con los discos.

El responsable de alimentar la fiesta en su aspecto sonoro detalló «he preparado una música para motivar la Feria». El artista reconoció que le gusta la idea de los Mahouñaneos, que volverá a tenerle ocupado los próximos días 19 y 20 de agosto, el primero también en la esquina de Pérez del Pulgar con el pasaje de Dulcinea; y el segundo en la avenida del Rey Santo.

En cualquier caso, un animado grupo de representantes de la casa Mahou se detienen a compartir unas cervezas, de su marca, claro y a comprobar que la fiesta se va desarrollando más o menos como ellos esperan.