Diversión de apertura

D. F.
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La alcaldesa de Ciudad Real, Pilar Zamora, muestra el compromiso del Ayuntamiento para ampliar la feria de día y llevar los actos festivos a distintos puntos de la ciudad durante la inaguración del Baile del Vermú en la plaza Mayor

Diversión de apertura - Foto: Rueda Villaverde

Nada más acabar con el brindis de apertura, el racial pasodoble saltó al aire con las voces del Grupo Pipo. Fue la verdadera señal de comienzo para el baile del vermú, con el pandorgo, Julio Santiago Sánchez, y la alcaldesa de Ciudad Real, Pilar Zamora, unidos en las primeras vueltas. Y a partir de ahí se generalizó el vaivén con la aportación de la dulcinea, sus damas, los concejales de distintos partidos y numerosos vecinos que tampoco desaprovecharon la ocasión de marcarse unos pasos con el eco de Juanito Valderrama.

Antes de entregarse a las artes de la musa Terpsícore, la regidora tomó la palabra ante los medios de comunicación para señalar que el baile del vermú «es una de las tradiciones de nuestra ciudad». En otro momento de su intervención, señaló: «Queremos potenciar la feria de día, queremos que cuando hay feria en Ciudad Real, se sienta en toda la ciudad, tenemos nuevos espacios por la mañana, hemos recuperado la Puerta de Toledo, realizamos teatros, actividades para los niños, deporte en toda la ciudad y queremos que toda la ciudad esté en fiestas».

También la concejala de Festejos, Eva María Masías, se puso ante los micrófonos para reconocer que este primer baile «es el pistoletazo de salida a la Semana Grande de Ciudad Real». Al mismo tiempo, agradeció el trabajo de los empleados de los distintos servicios municipales para hacer posible las fiestas y que «todo se desarrolle con normalidad», además de las prestaciones de las fuerzas de seguridad.

Por su parte, el pandorgo se mostró «encantado» de participar en la apertura oficiosa de la Feria y animó a «todo el pueblo a que participe, a que disfrute de la fiesta en honor de nuestra patrona, la Virgen del Prado». A su vez, la dulcinea, Fátima de la Flor, señaló que el comienzo del baile del vermú «es el comienzo de la parte más lúdica de la fiesta».

La nueva disposición de la carpa de la plaza Mayor, con sólo tres barras, pero de grandes dimensiones, sorprendió a muchos. Jesús Moreno Cid, responsable del mesón El Ventero, explicó que al haber menos hosteleros dispuestos a trabajar las barras, se ha ampliado su tamaño para que el aforo no crezca, pues dar más cabida habría encarecido las medidas de seguridad que exige la normativa.