La movilidad, a debate

M.Lillo
-
La movilidad, a debate - Foto: Pablo Lorente

Representantes de la Universidad, del comercio, del taxi, vecinos y colectivos ciclistas estrenan una mesa redonda de debate en la que analizan la movilidad de la ciudad y plantean propuestas, cada uno desde su prisma, para la mejorar el tráfico

En 1262, el fundador de Ciudad Real, Alfonso X ‘El Sabio’, al parecer, aprovechó una de sus estancias para ocuparse del diseño de la ciudad, una villa que contemplaba la construcción de una muralla y que dio paso posteriormente a un trazado de ejes de calles cuyas reminiscencias aún están latentes e incluso condicionan a día de hoy la movilidad en la ciudad. «Fuera de ronda se puede aparcar en casi todas las calles, pero de rondas para dentro no; no caben los coches porque tenemos un casco medieval y una densidad muy alta, ya que con el desarrollismo de los 70 densificamos la ciudad, con mucha altura, y con mucho comercio, por lo que de rondas hacia dentro los coches caben mal». Es el diagnóstico que realiza José María Coronado, profesor de urbanismo de la Escuela de Ingenieros de Caminos de Ciudad Real, en el marco de una mesa redonda de debate que estrena La Tribuna y en que se expone el modelo de movilidad de la ciudad bajo el prisma de diferentes colectivos. Eusebio Palomo, de la Asociación de Comercio de Ciudad Real; Ricardo Carpio, de la Asociación Local del Taxi; Pilar Rincón, de la Asociación de Usuarios de Bicicletas APedal; Ignacio Gracia, de la Peña ciclista El Prado y Manuel López Francia, de la Asociación ciudadrealeña de vecinos de Plaza Mayor, realizan una radiografía de un modelo de movilidad que en algunos casos tildan de «caótico» y en el que piden a los representantes políticos «visión de futuro» para planificar la ciudad; reducir la presencia del coche mediante la peatonalización de calles ofreciendo alternativas de estacionamiento a los usuarios y campañas de concienciación para fomentar una mayor educación y uso de las distintas modalidades de transporte.
Pilar Rincón incide en el hecho de que una gran parte de los desplazamientos que se hacen en coche en la ciudad son de menos de un kilómetro, lo que se suma a un avance «lento» del uso de la bicicleta y a una zona azul que extendió su ‘mancha’ a un gran número de calles de la ciudad y la comprometió a varios años.
«El modelo de movilidad que hay en Ciudad Real es rural; usamos el coche como si viviéramos en un pueblo, donde se acostumbra a dejar el coche en la puerta», respalda Coronado, mientras que Palomo asegura que es una ciudad «caótica desde la base», conservando un diseño medieval de calles estrechas, monosentido y sin una visión global. A ello se suma el carácter «insolidario» de los vecinos en cuanto a la movilidad, primando su interés particular sobre el conjunto de usuarios de la vía, y la necesidad de buscar una solución para los vecinos que se desplazan desde otros municipios y que, permiten en gran medida, la supervivencia del potente comercio con el que cuenta la ciudad, agrega Palomo.  
«Podría ser una ciudad modélica si se gestionara todo bien, pero se ha organizado de tal manera que hemos llegado a lo contrario de lo que sería lógico en otro país», apunta Ignacio Gracia para enumerar cualidades que tiene la capital, como sus buenas condiciones meteorológicas y la ausencia de cuestas en sus calles, ingredientes que hacen de ella una ciudad ideal para el uso de la biblioteca o para los desplazamiento a pie. Por eso, los representantes de los distintos colectivos están de acuerdo en aplicar la política de peatonalización a más calles del centro. Hasta ahí todos de acuerdo en sus beneficios: menos coches, menos ruido, menos contaminación y menos saturación del núcleo urbano; frente a más desplazamientos a pie y beneficios para la salud y más opciones de venta para el comercio. Sin embargo, consideran que debe venir acompañada de la creación de aparcamientos disuasorios que ofrezcan alternativas fuera de la ronda y que, sobre todo, den solución al tráfico que llega de otros municipios próximos a la capital.
No obstante, en cuanto a la peatonalización, mientras que para algunos, como el representante del taxi, se debería ejecutar «de golpe», para otros, como el representante de los vecinos, con la peatonalización que plantea ahora el Ayuntamiento será «suficiente para unos cuantos años». En concreto, se ha dado luz verde ya al proyecto de peatonalización de las calles Bernardo Mulleras y Alfonso X ‘El Sabio’ y está en estudio la de tramos de la calle Toledo, Caballeros, Calatrava y de la calle Feria.
zona azul y residentes. La zona azul configura uno de los elementos fundamentales del modelo de movilidad actual. De la mano de «dos empresas, por falta de una», apostilla Palomo, articula gran parte de la circulación del centro de la capital y viene acompañada de unas plazas de residentes que, para López Francia, «no es equitativa» en relación a las 7.500 habitantes que tiene el núcleo urbano de la capital. En concreto, asegura que las plazas naranjas se circunscriben sólo en esta zona al pasaje Gutiérrez Ortega, ya que está prevista la eliminación de las plazas ubicadas en Bernardo Mulleras.
Del mismo modo, hace falta «un esfuerzo» por conectar la parte exterior con el centro y que la ronda no sea una barrera de separación que se ve condicionado en gran medida por diversas «manzanas que aíslan los barrios», apuntó Coronado en referencia a la gran zona que ocupan en la ronda del Carmen terrenos e inmuebles de la Diputación provincial; la ocupada por el seminario o la del polideportivo Puerta de Santa María, que vienen a ‘anular’ las posibilidad de cohesión a pie de las zonas situadas a sus espaldas. También en la zona del Hospital General -recordó Coronado- el polígono Larache se ha quedado enclavado en un área eminentemente residencial.
El autobús urbano es otro de los pilares de cualquier modelo de movilidad urbana en las ciudades y en el caso de Ciudad Real «se usa muy poco», apunta el representante de los taxistas, mientras que Rincón evidencia el desconocimiento sobre la posibilidad de realizar transbordo de autobuses, aunque tan sólo en un margen de media hora de tiempo. Los taxis por su parte aseguras que «con los que estamos, estamos bien», pues recuerda que se concedieron nueve licencias más con el previsible despegue del aeropuerto. Para Palomo, la capital no debe ser «arisca» en cuanto a la movilidad para los que vienen de fuera, del mismo modo que López Francia aboga por un mayor civismo en el uso de la bicicleta y los patinetes, el respeto a las condiciones de la carga y descarga o el uso exclusivo de la tarjeta de discapacidad por el titular de la misma y no por varios usuarios, concluye el representante vecinal.