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"No me importa seguir preso, me preocupan mis árboles"

Pilar Muñoz
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El hombre que mató a un intruso que entró en su finca de La Atalaya, en Ciudad Real, dice que actuó para defender su vida y su propiedad; el fiscal afirma que hay "datos irrefutables" de un homicidio doloso y pide al Tribunal que lo mantenga preso

El investigado explica cómo ocurrieron los hechos, según su versión. - Foto: Rueda Villaverde

"No me importa estar en prisión, estoy estupendamente, lo único que me preocupa es que están sin agua mis árboles". Así lo ha manifestado Pepe Lomas en la vista de apelación que ha tenido lugar en la Audiencia Provincial de Ciudad Real para resolver el recurso contra el auto de prisión provisional sin fianza interpuesto por su abogado Juan Manuel Lumbreras tras la resolución de la juez que instruye la causa por la muerte de un hombre a consecuencia de disparos efectuados por el acusado la madrugada del 1 de agosto en su finca del parque forestal La Atalaya, a unos tres kilómetros de la capital manchega.

El fiscal del caso Jesús Gil se ha mantenido firme y ha pedido que se desestime el recurso y que se mantenga en prisión al acusado como presunto autor de un delito de homicidio doloso que lleva aparejada una condena de entre 10 y 15 años de cárcel. "Hay unos datos irrefutables, la muerte de una persona de dos disparos de escopeta en una zona vital, a una corta distancia, cuando estaba agazapada", ha remarcado el fiscal, quien también se ha referido a las proyecciones de sangre en la pared y a los tres cartuchos de escopeta que la Policía encontró encima de la cama del encausado. No estaban en la escena del crimen y ello dificulta la investigación en este capítulo. 

En su informe ha revelado otros hechos como por ejemplo que el cadáver estaba en el corralón de la finca, fuera de la vivienda propiedad del acusado. "Hay datos irrefutables" , ha reiterado, y por ello en su argumentado informe ha solicitado al Tribunal presidido por el magistrado Ignacio Escribano Cobo que se mantenga en prisión al acusado.
La defensa se opone y en su alegato ha reiterado que no hay riesgo de fuga, que su representado no se va a sustraer a la acción de la justicia, que es "un anciano" que a sus casi 78 años no tiene antecedente alguno; es un hombre honrado que sólo trató de defender su vida y su propiedad de un intruso que asaltó su finca la madrugada del 1 de agosto.

El acusado, esposado y custodiado por agentes de la Policía Nacional, durante la vista de apelación celebrada en la Audiencia Provincial de Ciudad RealEl acusado, esposado y custodiado por agentes de la Policía Nacional, durante la vista de apelación celebrada en la Audiencia Provincial de Ciudad Real - Foto: Rueda Villaverde

De su lado, el letrado Alfredo Arrién que ejerce la acusación particular se ha adherido a la petición del fiscal para que se mantenga en prisión provisional al encausado y ha recalcado que la edad no puede ser suficiente alegación para pedir la libertad.

La advertencia del juez. Oídos los informes de las partes (acusaciones y defensa), el presidente del Tribunal ha dado la palabra a Pepe Lomas para nada más empezar su discurso callarle con la advertencia: "No me cuente su vida. Le estoy dando la palabra en un acto de generosidad por parte de esta Sala", le ha dicho cuando ha comenzado diciendo que "cuando tenía 21 años a mi padre que era odontólogo le dio una embolia y yo tenía que ocuparme ..." 
Tras la advertencia del presidente del Tribunal, Pepe Lomas ha dicho que no le importa seguir en prisión, que está estupendamente, con gente estupenda, y que sólo le importa que sus árboles estén sin agua y se puedan secar. Después ha relatado su versión de los hechos, la premonición que sintió, el miedo a ver que habían entrado en su casa y cómo echó mano de la escopeta para "defender mi vida y mi propiedad". Ha declarado ante el Tribunal que «le vi allí (al intruso), cogí la escopeta, pero sin ganas de darle, por ver si salía corriendo y yo me libraba del asunto. Pero veo que no se mueve y mi preocupación era que las puertas de la finca estaban igual que por la tarde, abiertas de par en par y sobre las dos de la madrugada me encontré el sistema de riesgo destrozado, todo abierto, me asusté porque el peligro era grande. Me metí en casa, cogí la escopeta y pegué un par de tiros sin ganas de darle. Veo que no se mueve, fui a recargar la escopeta; tenía que defender mi vida y mi patrimonio, no me quedó más remedio». Luego llamó a la Guardia Civil, que "me había dado la licencia de armas", y a la Policía Nacional, cuyos agentes hallaron al llegar a la finca el cadáver de un hombre de 35 años y origen hondureño al que había disparado Pepe Lomas "en legítima defensa", sostiene su abogado.

Ante el Tribunal, ha reiterado que está muy bien en la cárcel, en el departamento de Enfermería de Herrera de la Mancha, donde «he encontrado a personas estupendas. Estoy mejor en la cárcel que aquí y no me importaría estar tres meses. El problema, mi preocupación, es que mis árboles se vayan a secar por falta de riego. Solucionenlo , dejen que vayan mis hermanos a regar. Es el trabajo de mi vida», ha concluido el acusado que ha sido recibido a su llegada a la sala de vista por una nube de flashes de fotógrafos y de cámaras de televisión desplazados a la Audiencia de Ciudad Real para recoger las imágenes de la vistilla de apelación.
En todo momento, el acusado se ha mostrado aparentemente tranquilo, en su mundo, convencido de su inocencia. El Tribunal resolverá el recurso interpuesto contra el auto de prisión provisional en unos días. 

Imagen del Tribunal, a la izquierda la defensa y a la derecha las acusaciones.Imagen del Tribunal, a la izquierda la defensa y a la derecha las acusaciones. - Foto: Rueda Villaverde

El alegato de la defensa. Pepe Lomas se lo ha puesto difícil a su abogado Juan Manuel Lumbreras con sus declaraciones. El letrado ha tratado de quitar hierro al asunto asegurando que aunque dice que en la cárcel está «estupendamente», no es así. Lleva en prisión desde el 3 de agosto y ya ha hecho mella tanto física como psíquicamente. «Los primeros días no comía ni dormía» y sus manifestaciones evidencian, según el letrado, que no está bien. El abogado ha reiterado que Pepe Lomas «actuó ante un ataque real» preso del pánico al ver a un hombre en su casa, de noche, y por los acontecimiento y robos de días antes. También entraron en la vivienda de su hermano que linda con la de Pepe Lomas y la desvalijaron.
El letrado ha interpuesto el recurso de apelación contra el auto de prisión provisional al considerar que no se dan los requisitos de intento de fuga ni destrucción de pruebas, entre otros. Su representado «no alteró ni ocultó pruebas», ha recalcado el abogado de la defensa en su alegato para pedir la puesta en libertad de su cliente bajo fianza. 
Según el letrado, la medida de prisión provisional comunicada y sin fianza «no es idónea ni proporcionada a los hechos; es innecesaria».
Considera que hay otras medidas menos gravosas como la retirada del pasaporte, la comparecencia en el juzgado cada quince días o el arresto domiciliario.
«Es ingeniero de carrera, un hombre culto y pacífico, no ha cometido delito alguno en sus casi 78 años de vida y tiene un fuerte arraigo, aunque es soltero y no tiene hijos», ha remarcado el abogado Lumbreras.
Considera que no hay riesgo de fuga y ha subrayado que Pepe Lomas llamó a la policía tras disparar «al asaltante» la madrugada del 1 de agosto. «Siempre se ha mostrado colaborador con la Policía y la Justicia». Además, ha insistido en la edad, 78 años, y la cárcel no es una medida proporcionada.

Los hechos por aclarar. El fiscal entiende que sí es una medida acorde a los hechos. Los datos "irrefutables" les ha llevado a adoptar esa medida "tan restrictiva" de prisión provisional sin fianza, pero "acorde" con los hechos, ha subrayado el fiscal tras reiterar que está en prisión como presunto autor de un delito de homicidio doloso sin perjuicio de una posible atenuación de la pena por circunstancias atenuante. "Sabía lo que hacía" y hay muchas cosas que investigar. A modo de ejemplo, ha dicho que se están buscando los dos candados que supuestamente cortó el intruso y que faltan. El cadáver del supuesto asaltante estaba en el corralón, a unos 20 metros de la vivienda y cerca de un almacén de herramientas, donde estaba la motosierra, ha dicho en alusión a este útil con el que dice que el intruso se abalanzó contra él. 

De su lado, Alfredo Arrién, que ejerce la acusación particular, ha recalcado que el investigado "ya contaminó la escena la escena del crimen antes de que llegará la Policía y ha destacado la importancia de las pruebas de balística. "Se tiene que hacer la trazabilidad para determinar a qué distancia se efectuaron los disparos". La autopsia también será clave respecto a la hora de la muerte e impactos de escopeta.

El fiscal y el letrado de la acusación particular durante la vistilla de apelación en la Audiencia de Ciudad RealEl fiscal y el letrado de la acusación particular durante la vistilla de apelación en la Audiencia de Ciudad Real - Foto: Rueda Villaverde

Más fotos:

Juan Manuel Lumbrera, abogado del acusado.
Juan Manuel Lumbrera, abogado del acusado. - Foto: Rueda Villaverde
Momento en el que llega el acusado a la Audiencia en un coche policial
Momento en el que llega el acusado a la Audiencia en un coche policial - Foto: Rueda Villaverde
El abogado de la acusación dirigiéndose hacia la Audiencia donde ha tenido lugar la vistilla de apelación.
El abogado de la acusación dirigiéndose hacia la Audiencia donde ha tenido lugar la vistilla de apelación. - Foto: Rueda Villaverde